Cada vez que llueve, la ciudad de Rosario de Lerma queda completamente aislada, ya que la zona de ingreso se transforma en un verdadero río.
Esta situación afecta a más de 40 mil personas que viven allí y en los alrededores de la ciudad.
Desde hace seis años los vecinos esperan por la concreción de una obra de alcantarillado que evitaría estos anegamientos.
La obra debía llevarse adelante en la ruta provincial 23, a la altura del paraje San Martín, a tan sólo 4 kilómetros de la ciudad de Rosario de Lerma.
Esta situación hace que los anegamientos del acceso principal a la ciudad sean recurrentes y cada vez peores: llueve y se corta el camino, los vehículos son desviados por Campo Quijano para llegar a Salta capital y Cerrillos.
El agua llega de la zona alta por un camino vecinal y cruza la calzada.
Embravecido, el caudal ocasiona daños sobre el camino y las banquinas. La ruta queda anegada de un lado y del otro.
Una obra necesaria
La posibilidad de una obra de alcantarillado en el sector del paraje San Martín para que el agua se escurra sin inconvenientes se remonta a unos seis años atrás.
Cuando todo estaba dispuesto para la realización de la obra, un recurso de amparo de un particular frenó el inicio de los trabajos.
El año pasado se logró convencer al dueño de la finca que reclamaba daños inminentes en su propiedad si se realizaba el alcantarillado.
Pero la obra se frenó una vez más porque otros finqueros reclamaron a su vez más perjuicios sobre sus tierras.
Sin obras
Por otro lado, el plan de control y prevención de las inundaciones promocionado por la comuna y el Gobierno provincial para recuperar derechos sobre canales de fincas privadas que provocan anegamientos, hasta el momento no dio resultados alentadores.
De este proyecto, derivan las obras de desagües en la zona de Vallenar, al norte de Rosario de Lerma, que aún no concluyen.
"No se puede hacer esta obra por conflictos con los dueños de algunas fincas. Había un compromiso de realizar nuevos canales en el paraje Santa Rosa. Pero dueños de otras fincas plantearon que también se inundarían. Estamos como al principio, con serios problemas de anegamientos. Esperamos que concluyan las obras de desagües que son paralelas a las de riego. Pero debemos esperar otro año", enfatizó preocupado Ignacio Jarsun, intendente de Rosario de Lerma.
Según un estudio realizado por el municipio, los anegamientos son causados por la viveza de los propietarios de algunas fincas que derivan las aguas de sus campos hacia los caminos vecinales y así llegan a inundar el centro de la ciudad.
En definitiva, a pesar de los constantes anegamientos de las calles céntricas y del acceso a la ciudad, que se recrudecen año tras año, aún no hay ninguna obra concreta para dar una solución definitiva a un problema que padecen más de 40 mil ciudadanos.
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