La policía de Tartagal en pocas horas logró detener a un grupo de estudiantes del colegio de Zanja Honda, todos adolescentes y pertenecientes a distintas etnias de pueblos nativos.
Los precoces delincuentes quedaron detenidos y el juez actuante solicitó garantías a los padres para liberarlos.
El escándalo fue muy comentado entre los habitantes del departamento San Martín.
La rápida intervención de la Brigada de Investigaciones de Tartagal en el robo que la madrugada del lunes se produjo en la escuela de la comunidad de Zanja Honda, hizo posible que en prácticamente 24 horas se recuperen 27 de las 29 netbooks que habían sido sustraídas de la institución educativa a la que asisten niños criollos y guaraníes de escasos recursos.
Felizmente, y en base a averiguaciones, los policías lograron dar, primero con los responsables del robo y posteriormente con las netbooks. Varias fueron encontradas enterradas en el patio de una vivienda de la misma comunidad; el resto (20 máquinas) estaban también enterradas debajo de un frondoso árbol pero en un patio posterior de la misma escuela. Hasta el momento los demorados son estudiantes de la escuela secundaria que utiliza el mismo edificio pero que funciona en horas de la noche. El fiscal penal en turno Pablo Cabot deberá decidir si los estudiantes secundarios recuperan la libertad o si permanecen en calidad de detenidos. Hay malestar entre los padres por la situación y por la problemática de las drogas en la juventud.

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