Cuando es necesario separar espacios, usualmente se recurre a levantar una pared de manera tradicional o se emplean sistemas de placas de yeso. Pero no necesariamente debe ser así: existen múltiples opciones a la hora de hacer las divisiones sin tener que emplear obra.
Los biombos y los separadores de ambientes representan una herramienta económica, de fácil manejo y muy funcionales como soluciones tanto para espacios reducidos como para grandes ambientes.
Principales virtudes
Dentro de las características propias que se les reconocen a los separadores y a los biombos, merecen subrayarse:
* Pueden ocultar de forma estética lo que no se desea mostrar de una vivienda: una estufa , una cocina o una máquina de lavar.
* Promueven la organización del ambiente. Mediante la colocación de separadores de ambientes se puede sacar el máximo provecho de un sector y mejorar la eficacia de cada espacio.
* Crean un espacio de intimidad. Por ejemplo, en departamentos muy pequeños o estudios, donde una habitación sirve para salón y a la vez dormitorio. Un biombo plegado no ocupa mucho espacio.
Detrás de un sofá, pueden servir para dividir el salón del comedor, creando dos ambientes diferenciados dentro de un mismo espacio.
* Tienen la ventaja de poder moverse fácilmente a la posición necesaria. La mayoría de los tabiques son ligeros de llevar. Se pueden colocar como cabecera en una cama o también a manera de revestimiento de pared.

Diferentes opciones
Actualmente, el mercado ofrece numerosos recursos en material y calidad. Entre esas posibilidades, se destacan:
* Paneles divisorios. Su mayor virtud es que logran una división sencilla. Están disponibles en diversas formas y líneas, con colores apropiados a cada estilo y en varios materiales (madera, mimbre, plástico, textil, cartón, bambú o mimbre).
* Paneles colgantes. Modernos, con materiales y diseños contemporáneos. No se destacan por marcar privacidad, sino por dividir espacios sujetos al techo, cayendo verticalmente. Se puede optar por diferentes materiales, incluso el metal.
* Biombos. Históricamente se los empleó en amplios dormitorios, pero hoy representan un elemento funcional para cualquier sector de la casa. Se pliegan, se desplazan y no ocupan mayor lugar de guardado. De materiales ligeros y variados.
* Bibliotecas. No sólo sirven para libros y revistas: también son óptimas para dividir las áreas de trabajo y el comedor de la cocina. Son excelentes como espacios de guardado.
Este recurso aporta buenos resultados, mucho más si son abiertas o de doble frente. Ideales para separar las áreas de trabajo del resto de la casa, también pueden ser la línea que divide la sala de la cocina.
* Estanterías o muebles abiertos por ambos lados. Las estanterías para dividir ambientes son una idea original y práctica. Un mueble con estas características puede dividir cualquier ambiente sin sobrecargar el espacio. El fondo abierto provoca cierta sensación de continuidad, de amplitud en el espacio.
* Estructuras geométricas. Redondas, cuadradas, con diseños originales... Es una tendencia que da mucho juego a los diseñadores. Tienen doble función ya que son útiles para dejar objetos y dividen el ambiente sin restar luz.
* Plantas y maceteros. Los maceteros alargados son una opción elegante de dividir ambientes sin sobrecargar. En un salón o cualquier habitación, un macetero puede delimitar las zonas de paso, además de generar una sensación agradable y de hogar, porque las plantas dan ese toque de naturaleza y cuidado al entorno.
* Paneles japoneses. Los paneles japoneses están de moda, son una forma barata y sencilla de dividir un espacio, además de ser fáciles de instalar y no restan luz.
* Paredes de vidrio. Los ladrillos de vidrio son una opción ideal. Vienen trasparentes o de colores. Dejan pasar la luz y tienen propiedades aislantes, por lo que amortiguan los ruidos.

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