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Rendir materias pendientes, el "drama" del verano
Llega febrero y con él, la pesadilla para más de un millón de chicos en el país, quienes tienen que interrumpir sus vacaciones y comenzar a prepararse para rendir esas materias que quedaron pendientes en diciembre. Lo ideal sería aprovechar el año para poder disfrutar del verano sin problemas y descansar. Sin embargo, la realidad marca que cerca del 30% de los estudiantes del secundario en la Argentina se llevan materias a febrero.
Pero este "drama" para los chicos, se convierte también uno para el resto de la familia, que ve interrumpidas las vacaciones abruptamente. Además, se suma que el verano no es la mejor época para sentarse con los libros y los apuntes para repasar: las altas temperaturas, reuniones familiares o eventos que los adolescentes no quieren perderse son los escollos que deben superar para concentrase y preparar las materias pendientes.
En muchos casos, los padres se enojan con sus hijos, pero en otros deciden acompañarlos y sentarse con ellos a estudiar. "Se enojan mucho cuando ven que sus hijos tienen materias por rendir en febrero porque sí o sí implica sacrificar período de vacaciones. Algunos acompañan y se resignan, y otros le tiran toda la responsabilidad al hijo En muchos casos, los padres se enojan con sus hijos, pero en otros deciden acompañarlos y sentarse con ellos a estudiar. "Se enojan mucho cuando ven que sus hijos tienen materias por rendir en febrero porque sí o sí implica sacrificar período de vacaciones. Algunos acompañan y se resignan, y otros le tiran toda la responsabilidad al hijo
. La realidad es que tener que estudiar en el verano genera mucho estrés familiar y la necesidad de trabajar en equipo", dijo Silvia Diuan, responsable del Centro Integral de Profesores, que se encarga de preparar a los jóvenes para que aprueben las asignaturas que deben rendir en las próximas semanas.
Según apuntan los expertos, las razones que explican por qué hay más de un millón de chicos que están en este momento estudiando en sus casas son diversas. Algunos son porque se dejan estar y creen que pueden aprobar todo de golpe, otros están desmotivados y se autoboicotean para castigar a padres ausentes. Además hay cultura que no premia el esfuerzo personal", señaló a La Nación.
Por eso recomiendan, entre varias cosas, ver primero qué llevó al adolescente a esa situación. Asimismo, consideran importante que en cierto punto los estudiantes descansen y despejen la cabeza antes de la llegada del temido febrero, aunque esto debe ser pactado antes con los padres.
También aconsejan elaborar un plan de estudio, que incluya que antes de empezar, se reúna el material de cada asignatura, fijar prioridades y objetivos reales. Es importante fijar horarios para repasar y otros para el ocio. Esta elección dependerá de cada chico, pero los especialistas recomiendan no empezar antes de las 10 de la mañana, que es la hora donde los adolescentes "rinden mejor".
Destacan, de igual forma, la necesidad de un ambiente confortable. Lo ideal también es elegir un lugar donde estudiar que esté aislado de distracciones y con buena ventilación. En lo posible, que siempre sea el mismo.

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