Desde hace 24 años René Mauricio Valdés pertenece a la Organización de Naciones Unidas. Trabajó con tres secretarios generales (Boutrhos Ghali y Kofi Annan) y actualmente Ban Ki Moon. De este último mantiene la imagen de un buen jefe, accesible, sencillo a pesar de tener el "trabajo más difícil del mundo", como definió al máximo cargo dentro de la ONU. A partir de mayo del 2014 Valdés asumió al frente del equipo del Sistema de Naciones Unidas en la Argentina como coordinador residente. Los 17 objetivos que integran la agenda 2030 impulsada por la organización lo trajeron hace algunos días a esta ciudad en lo que representó su primera misión oficial en la provincia. La necesidad de erradicar la pobreza extrema, contar con datos estadísticos confiables y divulgar las metas elaboradas desde Naciones Unidas para los próximos 15 años fueron algunos de los objetivos de la visita del salvadoreño. En un descanso del amplio programa de actividades que desarrolló junto a un equipo de profesionales de la entidad, dialogó con El Tribuno.

¿Es la primera vez que viene a Salta?
He venido antes en calidad de turista. Pasé las fiestas de fin de año del 2014 en Cafayate pero esta es la primera vez que venimos en una misión oficial de la ONU.

¿Qué motivó su visita oficial?
Estamos en un momento en el que se está empezando a aplicar en todo el mundo la agenda 2030, es decir 17 objetivos de desarrollo sustentable que fueron aprobados en la Asamblea General de la ONU, en setiembre del año pasado.

¿Una apertura de la ONU hacia el interior?
Así es. Hace recién una semana mantuvimos una reunión con Cancillería, expusimos el plan y acordamos visitar las provincias y la primera elegida fue Salta. Junto con autoridades nacionales y provinciales estamos trabajando para divulgar esta agenda. Es algo que lo queremos hacer en distintas partes del país y con varios sectores como el empresarial, cultural y las universidades.

¿Es la primera vez que se da esta experiencia?
A nivel de provincias es la primera vez.

¿Cuál es la meta para los próximos años?
La idea es que se cumplan los 17 objetivos y buscamos, en la medida de nuestras modestas posibilidades, ayudar a los países a que logren cumplirlos y darles seguimiento. Además de apoyar con ciertos insumos técnicos, ideas, experiencias de otras partes del mundo sobre políticas públicas que se pueden emprender en este aspecto.
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Foto: Lucas Alascio
Foto: Lucas Alascio
¿Qué hace que estos objetivos sean especiales como para expandir el trabajo hacia el interior?
La palabra sustentabilidad. Es el nuevo nombre del juego: sustentabilidad. Entre 2000 y 2015 estuvieron vigentes objetivos básicamente del tipo social. Cuando se efectuó el balance general de ese período se detectó que si bien se logró avanzar, no era suficiente. El tema de la sustentabilidad de nuestro planeta requiere trabajo muy armonizado con lo ambiental. Históricamente existió un choque entre los objetivos económicos, sociales y ambientales y esa falta de armonía es el origen de muchos problemas en el mundo, por lo que la sustentabilidad es fundamental para el desarrollo que garantiza un bienestar en todo sentido.

¿China es un ejemplo?
China en las últimas décadas logró sacar a millones de personas de la pobreza pero las mismas autoridades chinas sostienen que eso tuvo un enorme costo ambiental. El nivel de contaminación del aire es muy alto, está por encima de la recomendado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) y eso se tiene que corregir.

¿Cómo ve a la Argentina?
Se elaboraron estudios preliminares al respecto. Existe un ranking a nivel mundial que lo confeccionaron algunas universidades con referentes muy reconocidos, como Jefrrey Sachs. Él junto, a otros especialistas, hicieron un primer ranking mundial tentativo no es definitivo. En este figuran 198 países incluidos los desarrollados. Allí la Argentina aparece en la posición 40 y eso no está mal, está bastante arriba y se puede mejorar, es una de las posiciones más altas en América Latina.
“El corazón de la agenda de los próximos quince años es erradicar la indigencia”
¿Cómo definiría la esencia de la Agenda 2030?
La agenda de desarrollo sustentable está centrada en los seres humanos específicamente y en la erradicación de la pobreza, ese es el corazón de esta agenda, no se trata de un programa macroeconómico o para reducir el déficit fiscal. Está centrada en garantizar el bienestar de las personas. En la práctica lo que propone es la erradicación de la pobreza extrema en el mundo, es decir la indigencia. No es fácil pero es factible. La indigencia se define como la situación de aquellas personas que viven con menos de 1,25 de dólar por día.

¿Qué aspecto considera fundamental para lograrlo?
En todo el mundo hay problemas de estadísticas. La agenda nos llama a obtener otros datos que antes no se manejaban, como por ejemplo el tema de la acidificación de los océanos. En la Argentina estamos ante la necesidad urgente de que se avance mucho en consolidar el sistema estadístico nacional. La política pública contemporánea se basa en datos para comenzar en una línea base. Ahora hay una discusión sobre cuánto es el nivel de pobreza en la Argentina y eso afecta a las provincias porque el dato es nacional. Se dice que puede estar entre 20 y 25% , en cierto sentido es un progreso muy importante teniendo en cuenta que con la crisis registrada entre los años 2001 y 2003 llegó a ser más del 50%.
Con respecto a la indigencia, más o menos un 5% y 6%, pero no estamos seguros porque el sistema estadístico nacional en la Argentina es frágil.
El Indec es una institución relativamente frágil si se la compara con el Instituto Nacional de Estadísticas de Brasil o México, que son mucho más robustos, con más presupuesto, además de que el titular reporta al Congreso y no al Poder Ejecutivo.
“Tenemos acciones de la ONU en Salta, no estamos a cero ni mucho menos”
El norte de la Argentina es una de las zonas más pobres..
Nosotros estamos aquí porque el mandato de Naciones Unidas en estos temas es trabajar en los desafíos más grandes. El Gobierno de Salta está produciendo un estudio estadístico que se llamará el Mapa de Salta. Existe un esfuerzo importante para tener datos más actualizados, tienen un primer informe y nuestra misión es sentarnos a trabajar con los técnicos de la provincia en estos temas.

¿Tienen pensado regresar?
La idea es ir avanzando y estableciendo acuerdos de trabajo. La intención es venir periódicamente, y no cada veinte años, para reunirnos tanto con el Gobierno como con instituciones que nos permitan seguir colaborando en las áreas que vamos a trabajar. Es el caso de estadística, género, violencia de género y responsabilidad social empresarial, entre otros.

¿Cómo definiría la presencia de la ONU en Salta?
Tenemos actividades de la ONU en Salta, no es que estamos a cero ni mucho menos. Esas actividades están relacionadas con el ámbito productivo y ambiental. Aquí también tienen presencia otras agencias de la ONU como Unicef. Se trabaja mucho con el observatorio de la niñez.

¿Qué relación mantiene con Ban Ki Moon?
En él encontré alguien muy activo, no es complicado pese a que tiene el trabajo más difícil del mundo (risas). Le puso enorme importancia a la agenda 2030. Creo que considera que esto es parte de su legado, además del trabajo sobre género y violencia de género. El jefe me gusta.

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