La "cuestión Malvinas" es un tema que requiere de un profundo análisis de múltiples dimensiones, abarcando aspectos históricos, jurídicos, políticos, económicos y estratégicos a los fines de construir una interpretación responsable de nuestra causa nacional.
Desde el Instituto de Derecho Internacional de la Universidad Católica de Salta, proponemos generar un espacio de reflexión mediante el cual plantearemos la dimensión, alcance e importancia de una problemática central para las definiciones de la política exterior argentina.
Este sábado, en la Faculta de Abogacía, habrá tres exposiciones cuyo objeto es construir un análisis transversal acerca del estado de los acuerdos de entendimiento entre la Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña; también describir la importancia estratégica de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, analizando, asimismo, las implicancias de la demarcación del límite exterior de la plataforma continental y, finalmente, analizar la postura de la actual administración de gobierno, considerando información de diferentes medios de comunicación, tanto como del ámbito específico del gobierno: Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. Nuestro punto de partida se centra en ciertas cuestiones clave. En primer lugar, sostenemos el principio de unidad de la disputa, entendiendo que se trata de un conflicto de soberanía territorial que incluye a los archipiélagos objeto del debate, los espacios marítimos adyacentes, la plataforma continental y su proyección hacia la Antártida.
En segundo lugar, las partes involucradas son dos: Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte; en tercer lugar, se trata de una situación de colonialismo, así definida en el ámbito multilateral por excelencia, Naciones Unidas. En ese mismo escenario, ambos Estados se encuentran obligados a la solución pacífica de la controversia, siendo este uno de los principios esgrimidos en el art. 2.3 de su Carta. Sumado a ello el apoyo de organismos internacionales, multilaterales, regionales, etc., muy importante en un mundo donde debe afirmarse la conciencia de preservación de los recursos naturales. Por último, se trata de un imperativo constitucional así definido luego de la reforma de la Constitución Nacional de 1994, en su disposición transitoria primera. En tal sentido, avanzaremos en el análisis del estatus actual de los acuerdos bilaterales esgrimidos en los ámbitos militar, en comunicaciones, pesca, exploración y explotación hidrocarburíferas. La mayoría de ellos planteados durante los años 90, aunque las posiciones con el Reino Unido respecto al aprovechamiento de los recursos naturales -en materia de pesca, por ejemplo-.
Posteriormente, con la instrumentación del llamado "paraguas de soberanía", la expectativa era que la distensión fuera un primer paso hacia un diálogo posterior sobre la soberanía, cosa que no ocurrió por la negativa de Londres. En principio, el incumplimiento de no innovar en la zona de disputa (resuelto en Asamblea General de Naciones Unidas. Res. 31/49). Esto se vinculó a empresas petroleras y pesqueras que operaron en Malvinas con autorizaciones otorgadas unilateralmente. Hasta entonces y, sumando las acciones legales de Argentina contra dichas empresas, la postura de intransigencia se mantuvo: Reino Unido no accede a hablar de soberanía. Ahora bien, las materias planteadas como objeto de acercamiento han sido variadas, desde los recursos naturales hasta cooperar en temas humanitarios. El balance es objeto de reflexión para considerar cómo avanzar con las negociaciones tal vez por etapas, integrando tanto la relevancia de los recursos naturales cuanto la proyección geoestratégica de las islas, la relación con los isleños, etc. A todas luces un escenario complejo, aunque entendemos que es posible contribuir con persistencia, imaginación y diplomacia permanente a la paz y seguridad internacionales, resguardando los legítimos intereses argentinos.

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