El Pontífice sugirió que Donald Trump no era "cristiano" luego de que fuera consultado respecto a los proyectos que el empresario tiene sobre la inmigración y la frontera sur de los Estados Unidos. Sus rivales de interna Jeb Bush y Marco Rubio también reaccionaron.
En el viaje de vuelta hacia el Vaticano luego de una intensa gira por México, el Pontífice cuestionó con dureza la idea del magnate de construir un muro que separe EEUU del país latinoamericano, que comparten una frontera de 3.200 kilómetros, metiéndose de lleno en la campaña presidencial. "Una persona que piensa solo en construir muros donde sea que fuera y no en tender puentes no es un cristiano", remarcó Francisco en su encuentro con los periodistas.
El magnate no fue el único precandidato que respondió a la intromisión del papa Francisco en la campaña republicana. Jeb Bush afirmó que no cuestiona la fe cristiana de Trump ni la de nadie más. "Honestamente creo que eso es un asunto entre uno mismo y el Creador", dijo.
Aclara el Vaticano
El Vaticano aclaró entonces que el papa no hablaba como un líder político, sino "como un hombre de fe".
"La política no es el oficio del Papa. Es un hombre de fe. Pero no hay que sorprenderse si su mensaje pastoral tiene repercusiones políticas y sociales", advirtió el miércoles padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, en una rueda de prensa celebrada en Ciudad de México.
El Papa denunció en México la "tragedia humana" que sufren los migrantes cuando huyen de la violencia y la pobreza de sus países, en una misa oficiada antes de su regreso justamente en el punto de la frontera entre México y Estados Unidos, por donde pasan millares de indocumentados en busca de una vida mejor y donde Trump desea construir el muro.
Las fuertes declaraciones del Papa argentino le dolieron muchíismo a Donald Trump y esto ocasionó un choque de palabras que hoy es la más destacable del momento.

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Sección Editorial

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Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 9 meses

El gran Fidel Pintos, fervoroso cultor de la "sanata", queda chiquito al lado del portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, encargado de salir a dar las explicaciones, después de cada metida de pata de su jefe. Sería de buena fe, que el "Sumo Pontífice", aclarara en cada oportunidad, en qué carácter va a hacer sus comentarios, porque no le hace bien a nadie, la mescolanza habitual entre lo divino y lo humano, lo celestial y lo terrenal, lo eterno y lo transitorio, el político y el hombre de fe, etc., etc.. ¨Por otra parte, es falso que "la política no es el oficio del Papa", porque él es un Jefe de Estado como cualquier otro y debe tener los cuidados y la prudencia exigibles, por mucho que su silla sea dos veces milenaria. Todo, sin olvidar la frase "Mi Reino no es de este Mundo", que tanto parece costarle poner en práctica.


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