Maestras yendo y viniendo, papás con sus cámaras en mano junto a madres y abuelas cargadas de bolsos. La Fiesta de la Tradición no fue un día más en las escuela de barrio San Carlos. Ayer, todas las primarias y secundarias vieron cómo sus chicos disfrutaban de recrear las tradiciones argentinas que se comparten a diario.
Pasadas las 17, la locutora oficial del acto en la escuela San Carlos Borromeo invitó a todos los presentes en el salón de actos a ponerse de pie para recibir la bandera de ceremonia. Como en años pasados, los padres cantaron firmes el "Himno Nacional" y compartieron una proyección que presentaba el motivo del encuentro.
En este caso, la organización del acto estuvo a cargo de las salas de 4 y 5 años. Los pequeños vestidos de paisanas y gauchos fueron los encargados de iniciar el acto bailando una chacarera. Una vez terminado el baile, los pequeños recorrieron el salón invitando a los presentes a servirse bollos y pastelitos de sus canastas.
Enternecidos por estas caritas inocentes, no hubo papá que no sacará un pastelito relleno con dulce de leche o dulce de membrillo. Con tremenda iniciación, el acto siguió con la presentación del Ballet El Pehual, que bailó chacareras y carnavalitos en compañía de los alumnos de primer grado. Luego una demostración de malambo dejó a todos con la boca abierta cuando una pequeña con su tradicional traje de paisana levantó el polvo en el escenario. Aplausos, sonrisas y una que otra lágrima de emoción se pudo ver en las caras de docentes y padres.
"Este es un día especial. Hoy todos mostramos las tradiciones de nuestros abuelos, como hacer un buen asado y bailar una zamba o una chacarera", explicó Mauricio Del Cont, miembro del Ballet El Pehual a El Tribuno. Mauricio baila folclore desde hace 7 años y está a días de recibir su título de profesor. "Un maestro nos preguntó si nos gustaría participar de la experiencia de bailar con los pequeños", agregó.
Érica es mamá de dos pequeños que asisten a la escuela San Carlos Borromeo. Vestida como siempre, esta vez no dudó en ponerse un sombrero de gaucho y acompañar a su pequeño en la entrega de los pastelitos.
Ana Antonietti es abuela de dos pequeñas que asisten a la escuela. Cargada de bolsos y trajes, dejó todo para aplaudir a Agustina, de la sala de 5, que interpretó una chacarera con toda su gracia.
"Los salteños somos un pueblo muy tradicionalista y estamos en contacto permanente con nuestras raíces. Lo importante es que la institución inculca el amor por lo nuestro", expresó María Fernanda Gutiérrez, maestra de cuarto grado.
A las 18, la fiesta terminó pero no la tradición, pues muchos se marcharon a casa a tomar unos mates.
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