*

Reynoso no aclaró nada y trata de generar un conflicto en la Justicia
El juez federal de Orán, Raúl Reynoso, un hombre aparentemente vencido, enfrentó a más de treinta periodistas de diversos medios a quienes había citado para exponer sus puntos de vista acerca del escándalo judicial que conmueve al único Juzgado Federal que funciona en el corazón de la frontera norte.
El escándalo judicial en la narcofrontera se desató el miércoles, cuando fue allanado el Juzgado Federal de Orán y fueron detenidos cuatro (de cinco) abogados, un funcionario judicial y un ciudadano, señalados como miembros de una banda dedicada a cobrar coimas a narcotraficantes para ser liberados. El grupo, según la denuncia del fiscal federal de Salta, Eduardo Villalba, y de la Procuración de Narcocriminalidad, tendría como líder al juez Reynoso. El despliegue de la Policía de Seguridad Aeroportuaria fue ordenado por el juez federal Nº1 de Salta, Julio Bavio
La conferencia de prensa fue tumultuosa y quedaron preguntas clave que no se pudieron formular. Raúl Reynoso comenzó poniendo en conocimiento de los periodistas, a través de un audio amplificado, las amenazas de muerte vertidas por el empresario de la carne, Iván Cabezas, sindicado en su momento como presunto nexo del narcotráfico.
"En el Juzgado Federal (Nº1) de Salta, los imputados salen cargados de valor para denunciar a Reynoso".
El juez federal, acto seguido, comenzó a desandar el camino de las desventuras personales, de sus miedos y terminó reconociendo errores propios y procedimentales. A la vez, dejó entrever para el caso de la liberación de un conocido narcotraficante boliviano, el prófugo José Luis Sejas Rosales, que su valuación jurídica, hoy discutida, fue el producto del desconocimiento de la verdadera entidad del sujeto.
Luego capeó con calidad histriónica durísimos cruces verbales que le propusieron los periodistas locales, quienes por momento rozaron la investidura del magistrado. Aún así, el juez conservó la calma y explicó paso a paso el argumento de su defensa.
Raúl Reynoso, dueño ya de la situación, pasó a enumerar los aciertos de gestión, dejó vislumbrar que su juzgado además de ser estratégico es apetecido por "otros", a quienes sindicó como "los verdaderos acusadores". Aludió a ellos diciendo, por ejemplo, "ahora me acusan personas a quienes procesé en su momento".
Para probar la eficacia de su Juzgado, recordó que en diez años solo tuvo tres nulidades y tres apartamientos de causas.
"Fui investigado durante once años y fui absuelto en otras ocasiones donde se investigaron 1.300 expedientes y 340 causas. En el allanamiento realizado sobre mi juzgado se llevaron solo once", afirmó.
Poco después giró hacia el nudo de la acusación en contra de cinco abogados, un funcionario judicial y su persona.
"Advierto un sostenido ataque mediático nutrido de informaciones que se filtran del Poder Judicial".
Sobre esto Reynoso fue contundente, dijo elípticamente que no va a renunciar y para anclar esta aseveración informó que elevó una serie de denuncias al Consejo de la Magistratura contra su par de Salta, Leonardo Bavio, por una serie de cargos que van desde la denegación y retardo de justicia, abuso de autoridad y violación a los deberes de funcionario público. Con ello abrió una crisis institucional en lo más alto del fuero federal de Salta.
A Bavio lo acusó de haberle dado la inmediata libertad a Cabezas, quien lo había amenazado de muerte. "El juez subrogante Bavio no privó de libertad ni un minuto a Cabezas", dice en su denuncia.
Apuntó también a una animosidad de sus pares en su contra. "Considero que hay un exacerbado ataque de ciertos magistrados hasta filtrando información que debe ser extremadamente reservada, lo que a su vez provoca una especie de linchamiento mediático", agrega en su presentación.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...