Ya queda poco tiempo para la Pascua, así que es hora de empezar a pensar en el delicioso menú que acompañará el evento religioso católico. Este día especial se suele disfrutar con la familia y los seres queridos, por eso la mayoría de nosotros le dedica tanto esfuerzo a los preparativos.
En Salta, se hacen humitas en chala y a la olla, a la que acompañan las tradicionales empanadas de vigilia, que son como todas pero sin carne vacuna.
Y si bien cada cultura tiene sus propias comidas típicas para la época de Pascua, los platos con pescado y verduras, así como las delicias dulces, son los protagonistas de toda mesa durante la Semana Santa. Hay que ponerle buen sabor a las comidas, recordando nuestras tradiciones con recetas variadas, deliciosas y sin carnes.
Es habitual que para esta fecha las amas de casa corran a la pescadería más cercana para abastecerse con los pescados o mariscos preferidos por cada familia, pero sabemos que en estos días la estampida de los precios pone en un lugar lejano hasta la más barata merluza.
Sin embargo, existen otras recetas prácticas que respetan la costumbre, y que son fáciles y exquisitas para degustar. Y sobre todo mucho más accesibles para los bolsillos.
Por eso, se trata de buscar otras alternativas, recordemos que cuando se trata de los recursos en la cocina, estos son infinitos. Sobre todo en una época como la nuestra, en la que la gente está muy acostumbrada a comer verduras. Y para esto Salta tiene un montón de ofertas, desde papines andinos, a una flora absolutamente tropical.
Comencemos recomendando las pastas, que además de las clásicas salsas de tomate, pueden ser acompañadas con verduras salteadas. Se pueden combinar con bróccoli y aceite de oliva, un clásico italiano.
Otra forma de acompañar fideos, ravioles o ñoquis es con la salsa "ratatouille", integrada por la variedad de verduras que la persona desee, cocidas al vapor o salteadas y mezcladas con crema, salsa de tomate o ambas cosas. Crema y champiñones también es otra combinación muy sabrosa y nutritiva.

La pizza es otro clásico infaltable. Con tomates, albahaca y mozarella, pero también para variar se puede preparar una con espinacas, salsa blanca y queso parmesano: una delicia. Con respecto a las tartas, son mucho más conocidas porque se convirtieron en una comida instalada entre las mujeres que están a cargo de la casa por ser fáciles, baratas y rápidas para preparar. La tarta a la italiana se hace con mucha cebolla rehogada en aceite, queso fontina rallado, huevos y crema de leche. Un relleno que se distribuye sobre la superficie de la masa y se mete en el horno. Cuando esté coagulada la preparación, se agregan rodajas de tomate fresco con orégano y ¡voila! Una variante poco explorada son las tortillas y omelettes al horno. De la misma manera que se hacen fritas, hay que llevarlas al horno. Las papas pueden hacerse sin freír, con cáscara. Y cuando están listas se pelan y se cortan en cubos. Después se agrega la cebolla rehogada con muy poca manteca y listo.

También recomendamos los budines o "terrinas" de verduras. Se cocinan al horno, en un recipiente cubierto con papel de aluminio. Pueden ser de verduras, con distintas capas de calabaza, espinaca y remolacha. Y se pueden comer frías o calientes. Si no, podemos volver al clásico arroz: el risotto es, junto a las pastas, una de las recetas más difundidas en el mundo de la cocina italiana. Si bien puede combinarse arroz con calamares, también puede ser preparado con berenjenas, arvejas, chauchas o cualquier otra verdura. ¿Y unos canelones? Hay que hacerlos con relleno de verdura y queso. Se pueden preparar los crepés en casa o bien comprar la masa en el supermercado.

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