"Mantener un sueño reparador, reducir la tasa de mortalidad de los seres humanos, disminuir los riesgos cardíacos, ser un analgésico natural, quemar grasa y reducir el estrés son algunas de las decenas de buenas cosas que conlleva tener sexo periódicamente", señala un artículo de Fernanda Villalobos Díaz en el portal Emol.com. Entonces, ¿qué pasa cuando no se tiene sexo por mucho tiempo?
"Para muchas personas -explica la periodista- la abstinencia sexual no está dentro de las opciones o condiciones de vida. Hay otras que por diversas razones, como el término de una relación de pareja, enfermedad o viudez, no tienen vínculos sexuales por un largo período de tiempo".
Según un estudio de neuropsicología del Hospital Real de Edimburgo, "tener relaciones sexuales tres veces por semana ayuda a rejuvenecer dándole a la persona la apariencia de tener entre siete y doce años menos".
Si bien es cierto que el deseo erótico, pulsión o actividad sexual puede ser variable, el sexólogo Mauricio Salas aclara que la abstinencia se define como la "no utilización de los genitales para la actividad sexual". Este significado es más común en una relación con otra persona, pero también incluye la propia masturbación.

¿Riesgos o beneficios?

La abstinencia sostenida puede evidenciar "debilidades" ya presentes en la personalidad. Por ejemplo, si una persona tiende a despreciarse, deprimirse o emocionarse negativamente, la abstinencia podría amplificar estos riesgos.
"Una cosa es cierta: nos olvidamos de la creencia de que las personas en abstinencia durante mucho tiempo pueden desarrollar parafilias o comportamientos anómalos", explica Salas, médico del Instituto de Urología, Sexología y ETS.
Lo recomendable, según el especialista, depende de cada persona. Si se está estudiando, trabajando intensamente o preparando una maratón, lo ideal es no abstenerse por más de un mes. Si una persona no puede tener sexo por viudez, enfermedad, porque quiere estar tranquila y esto no le genera molestia, incomodidad o sufrimiento, no tendría por qué ser un problema.
Salas aclara que las personas, según su género, reaccionan de distinta forma a la abstinencia sexual. Algunos hombres presentan miedos de tener erecciones insuficientes y se vuelven evitativos. Las mujeres tienden a sentir miedo de no saber cómo tener sexo, convencidas de que sus talentos eróticos se pierden por la falta de práctica. Esta es una "creencia que puede ser un obstáculo real. Tener miedo de volver a la vida sexual dificulta los esfuerzos para cumplir con alguien", aclara el sexólogo. Físicamente, ellas pueden tener más dificultades para lubricar y podrían sentir dolor durante la penetración después de varios meses de abstinencia.
Muchas veces los especialistas en sexualidad recomiendan la abstinencia en las parejas para abrir una posibilidad de volver a disfrutar de las caricias, los masajes, los besos y los roces excitantes.
"Aquellos que declaran que no podrían estar un mes sin sexo, no son conscientes de que las penetraciones u orgasmos van más allá. Lo más difícil de la abstinencia es perder la cercanía física y la intimidad con la pareja, además, siempre es posible la gratificación personal con la masturbación", aclara la sexóloga Constanza del Rosario. La especialista recomienda practicar actividades físicas que aportan similares beneficios que el sexo como baile, yoga o actividades sensoriales que generen placer como ir a un concierto, realizar un viaje o reunirse con gente positiva. "Todo lo que encienda tus centros del placer, que te haga sentir vivo y conectado con tu cuerpo y tus sensaciones", aconseja.

Señales que el cuerpo envía cuando necesita sexo

La falta de relaciones íntimas afecta física y emocionalmente a las personas, incluso sin que estas lleguen a darse cuenta. "Cuando pasa el tiempo y no tienen una experiencia sexual satisfactoria, sus deseos reprimidos se pueden hacer evidentes mediante ciertos comportamientos o señales", explica el portal Mejor con Salud. Esto va mucho más allá del placer que genera, pues también cumple una función importante en la salud y el bienestar.

1. Falta de sueño

Cuando una persona pasa mucho tiempo sin sexo puede empezar a tener dificultades para conciliar el sueño. La actividad sexual ayuda a segregar una hormona conocida como oxitocina, importante para tener un sueño adecuado y placentero.

2. Mal humor y estrés

Cuando pasan semanas y meses sin sentir satisfacción sexual, hay un mayor riesgo de estallar en emociones negativas como irritabilidad, pesimismo y cambios de humor bruscos. Es importante saber que el sexo contribuye a tener un mejor estado de ánimo.

3. Incrementan las fantasías

En mayor o menor medida, toda persona sueña o tiene presentes algunas prácticas sexuales, por lo general, durante la noche, como producto de algún estímulo. Cuando estas fantasías se convierten en algo frecuente y aparecen en diversos momentos del día, es porque el cuerpo está ansioso por tener relaciones sexuales.

4. Falta de brillo en la piel

Si notamos que el rostro ha perdido su brillo natural y hay más acné de lo habitual puede ser un indicio de falta de sexo. Como cualquier otra actividad física, el sexo facilita la eliminación de toxinas mediante el sudor y activa la circulación sanguínea.

5. Menos sociales

El dejar de tener experiencias sexuales puede provocar un aislamiento social. Esto se explica por la disminución en la producción de endorfinas, sustancias que ayudan a mantener el buen humor y el deseo de estar rodeados de más personas.

6. Malestares físicos

La falta de sexo disminuye la producción de serotonina y endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad, famosas por actuar como un analgésico natural.

7. Inseguridad

Es muy probable que, al dejar de mantener relaciones sexuales, la persona empiece a sentir inseguridad en sí misma y en todo lo que hace. Esto puede derivar en depresión, ansiedad y dificultades para tomar decisiones acertadas. El sexo es una actividad que mejora la autoestima y que permite sentirse deseados y atendidos.

8. El peligroso sentimiento de soledad

Tras pasar mucho tiempo sin sentir la emoción del sexo, el sentimiento de la soledad empieza a dominar las emociones y esto puede llevar a tomar decisiones poco acertadas como regresar con una expareja, tener relaciones con algún amigo, amiga o amante o tener sexo casual con una persona desconocida.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora