Agencia antidroga, equipamiento de las fuerzas de seguridad, cámaras de videovigilancia y jornadas de capacitación, entre otros, son algunos de los aspectos que suponen una provincia segura. Sin embargo, la inseguridad aflora en cada esquina de la ciudad y el interior. Más de seis ataques diarios de motochorros se producen solo en Salta capital -unos 180 al mes-, según fuentes policiales. Mientras la delincuencia se incrementa en cada rincón de la provincia, la seguridad tiende a polarizarse -cuando no a desaparecer- envuelta en discursos políticos. Sin escrúpulos, para los ladrones no existe el tiempo del "milagro".
Mucha indignación hubo en Tartagal luego del robo de la corona a la Virgen de la Peña. Ingresaron por la madrugada de ayer al santuario y sustrajeron objetos sagrados. Ocurrió en el paraje Yariguarenda, a 13 km de la ciudad norteña. Los sacerdotes franciscanos, guardianes del santuario, al ingresar en las primeras hora a la iglesia se dieron con la triste novedad. Hasta el momento se desconoce cómo hicieron para ingresar al templo que tiene rejas de seguridad.
El robo de la corona de María de la Peña causó indignación entre los fieles que prácticamente todos los fines de semana llegan al santuario ubicado en una zona rural y al pie de las serranías.
En otros puntos
Hace unos días robaron la imagen de la Virgen de Fátima, del barrio homónimo de La Merced. La gruta se encuentra ubicada en uno de los extremos de la barriada y acuden a ella los fieles a brindar su devoción. Sin embargo, la delicada escultura de palo santo de unos 30 cm desapareció el domingo. "La puerta de la gruta fue violentada y se llevaron la virgencita. Es increíble. Seguro son los changos que se juntan a tomar de noche en la plaza o bien vuelven del baile y no respetan nada", contó una vecina.
La Virgen de Fátima es patrona del barrio, inaugurado hace poco más de una década en el extremo este del casco urbano de la localidad. Los daños provocados en los espacios públicos no solo afectan en este caso a la gruta de la Virgen, sino que también de la misma plaza sustrajeron las costosas farolas que iluminan el lugar.
María, otra vecina de la zona, explicó: "Los vecinos también deben cuidar lo que es de uso de ellos mismos. Cuando ven movimientos extraños o alguien está haciendo daño tienen que dar aviso a la Policía. No podemos permitir que los inadaptados destruyan lo que tanto esfuerzo cuesta conseguir y que hacen a nuestra calidad de vida, como lo es un espacio verde".

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


guillermo jensen
guillermo jensen · Hace 29 días

Parace que la virgen no tiene tanto poder. No puede salvarse a asi misma

alfonzo nasario garcia garcia

tu comentario,tipico de un fanatico religioso

Se está leyendo ahora