Salta es una fuente inagotable de cantores y esta realidad queda al descubierto cuando echamos vistazo a un mapa musical.
Cientos y cientos de jóvenes intentan escribir su propia historia, el camino no es fácil, pero las "herramientas" fundamentales son el trabajo, el esfuerzo, y la perseverancia.
Rocío Yanina Padilla, hace algunos años, decidió echar a volar sus sueños y cargó una valija llena de esperanzas, prometiendo regresar con la frente bien en alto.
"Hace dos años estoy radicada en la ciudad peruana de Arequipa, vine por un par de semanas para visitar a mi familia. En la actualidad, soy la vocalista de la orquesta Somos Mollendo, que además cuenta con otros tres cantantes masculinos. Ofrecemos un repertorio muy variado, que va desde la música tropical hasta los ritmos afrocaribeños. Es una agrupación de notable prestigio en Arequipa, con 25 años de trayectoria. Para mi es un placer formar parte del elenco, sobre todo por el aprendizaje y la experiencia que recogo día a día", aseguró Padilla.
Comparando con su provincia natal no dudó en sentenciar que "En Perú se valora en demasía al arte, no se lo explota".
La joven cantante, de 22 años, también estuvo radicada en Colombia. "Tuve la posibilidad de vivir durante 3 años con ese hermoso país. Viajé para seguir con mis estudios de canto y la verdad que cristalicé historias increíbles. Durante un largo período formé parte del Coro Harlinweorgaia, en la ciudad de Medellín. Recorrí todo Colombia con la mencionada agrupación", agregó Rocío.
La composición no es esquiva en la vida de esta joven salteña. "Fundamentalmente me motiva la naturaleza y el amor". Sus primeros pasos fueron en la Escuela de Música, luego de haber "guitarreado" con su papá Carlos, frente a la atenta mirada de su mamá Patricia. La familia la completan sus hermanos: Carla, Samuel y Victoria.
Rocío es una amante de ma música en general, pero sus raíces folclóricas jamás tomarán distancia de su piel. "Es el género que me moviliza, que me traslada a un punto de armonía, amor y paz. Es el momento cuando comienza a correr sangre por mis venas. Nuestro cancionero popular es muy rico y es una cuenta pendiente en mi carrera artística. Seguramente un día regresaré para abrazar al folclore y no soltarlo nunca más", acotó la artista.
Por lo pronto, hoy su voz deleita en las alturas del Perú, porque un día ella eligió Arequipa, palabra que en quechua significa "Aquí me quedo".

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