Cambio, integración, excelencia. Fueron las palabras más repetidas del nuevo rector de la Universidad Católica de Salta (Ucasal), Rodolfo Gallo Cornejo, durante una entrevista que le concedió a El Tribuno horas antes de asumir en sus funciones. Es ingeniero civil egresado de la Ucasal, donde lleva 25 años de docencia, y ayer reemplazó al sacerdote Jorge Antonio Manzaraz, quien dirigió por cinco años la casa de altos estudios privada. De esta manera, la universidad vuelve a estar a cargo de un laico.

¿Cómo recibe la Ucasal y cuál es su meta?

La Ucasal está en un buen momento, justo para dar el salto a un nivel de excelencia académica. Nuestra meta es también integrarla a la sociedad. Ya nos contactamos con los gobiernos provincial, municipal y nacional. La historia no empieza cuando uno llega, hay un trabajo importante hecho antes y lo único que uno hace es tratar de llegar uno o varios escalones más arriba. La idea es formar un equipo fuerte para trabajar. No voy a hacer un rectorado de liderazgo mesiánico, yo trabajo en equipo.

Estamos en tiempo de inscripciones, ¿cuántos serán los ingresantes y cómo se trabaja con ellos?

Estamos muy optimistas con las inscripciones y recién en marzo tendremos números. A los ingresantes se le hace un ciclo de introducción a la vida universitaria, común a todas las carreras. Las más técnicas, como Arquitectura e Ingeniería, tienen un curso que empieza en los próximos días hasta principio de marzo, para reforzar matemática y física. Es una forma de orientar al chico que llega porque es claro que el salto entre la secundaria y universidad es grande, y cada vez se hace más grande.

¿El bajo nivel de los ingresantes y la deserción en el primer año son también un problema en las universidades privadas?

Es un problema común en todas las universidades argentinas. Nosotros tenemos índices de deserción menores porque somos una universidad más chica, más personalizada. No somos una universidad masiva, pero pretendemos ser de excelencia, lo que implica una mayor cercanía con el chico intentando salvar esa brecha.

¿Cuál es el nivel de deserción en la Ucasal?

Cerca del 20 por ciento. El primer año es crítico, ahí el chico da o el gran salto o el gran golpe; una vez que pasó el primero tiene una maduración importantísima y en segundo ya se encamina. Pero después se presenta otro problema: la graduación.

Informes nacionales señalan que la eficacia de graduación en la Argentina es baja ¿Cómo analiza esto?
Según un informe de la CEA, la tasa de graduación en la Universidad Católica está arriba de la media, eso para nosotros representa una fortaleza. Pero sin dudas el tema de la eficacia es un problema del sistema universitario argentino. La formación de base de un profesional es muy exigente en la Argentina, eso me parece que influye en la tasa, pero para mí no es una debilidad sino una fortaleza. La largada al mercado de forma anticipada influye en forma negativa. También hay cosas que tenemos que revisar en las universidades, que son exigencias académicas para recibirse: los trabajos finales o tesis, que muchas veces constituyen una barrera importante. Hay que repensar la utilidad de eso y ver. El sistema universitario argentino se debe una autoreflexión. La solución no pasa por el facilismo y bajar la exigencia sino por subir a los chicos, que ya son adultos, a esta necesidad de graduarse.

¿En la Católica cuántos se graduaron en 2015?

Unos 1.200, porque entre 500 y 600 hubo en la colación de mitad de año y otro tanto a fin de año. Los chicos muchas veces terminan de cursar y empiezan a trabajar y a perder contacto con la universidad. No está mal que trabajen, pero el tema es que lleguen con la menor cantidad de materias posibles y que terminen. Eso es un gran desafío de la universidad. Es una lástima después de haber hecho todo el trayecto y el esfuerzo personal y familiar llegar al borde y no terminar. Es casi un crimen.

¿Son muchos lo que quedan al borde?

Son bastantes. Notamos la tendencia con las pasantías, una cosa que hoy se usa mucho y que, bien hecha, le sirve al alumno porque comienza a tomar contacto con el mundo profesional. La cuestión es que no se quede enganchado con eso sin recibirse, porque después significa un techo profesional.

¿Cuántos pasantes tienen por año?

Por año entre 250 y 300, por convenios con distintas empresas.

¿Qué análisis hace de la educación privada universitaria?

La tasa de crecimiento de la matrícula y de instituciones privadas ha sido elevada en el último tiempo. Eso es positivo porque la educación privada te da una gran diversidad de miradas. La educación privada está siendo puesta en valor y es un avance importante, de hecho el presidente de la Argentina es egresado de la Universidad Católica Argentina. Lo digo como símbolo, yo conozco las dos universidades, también he sido alumno en la estatal, creo que no es una guerra entre la pública y privada.

¿Qué la diferencia de la pública?
Muchas cosas. Yo hago la diferencia positiva. La formación de la persona y la educación personalizada. Pero creo que es una tendencia mundial que todas las universidades están llamadas a trabajar en redes. Ya no es que no se comparte y una tiene toda la ciencia y la otra no. Ahora el conocimiento fluye a una velocidad impresionante. No tengo ningún prejuicio con la universidad pública, debemos trabajar por el bien de la sociedad.

¿Es un mito que los títulos de las universidades privadas cuentan con menos prestigio que las públicas?

Sí, es un mito. Ese mito comenzó a caerse en el momento que todas las carreras estatales y privadas empezaron a pasar por un proceso de acreditación de la Coneau, que es un organismo estatal. Ese mito, de que había universidades de primera o de diferentes niveles de graduación, se está revirtiendo porque ahora parece que los mejor preparados salen de las universidades privadas. Hoy las grandes empresas están prefiriendo graduados de universidades privadas y no públicas. Pero hay un estándar que debemos cumplir todas las universidades y que está medido por la Coneau.

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Sección Editorial

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Re KennethU
Re KennethU · Hace 9 meses

En muchos casos las "conexiones" que se hacen en las universidades privadas mson las que rinden muy buenos frutos para los graduados. Si te hiciste amigo de varios hijos de CEOs o dueños de empresas te va a ir mejor al pedir trabajo en ellas.

Carlos Marcelo Cesano
Carlos Marcelo Cesano · Hace 9 meses

Deseo de excelente gestión, ya que la materia prima está en su intelecto y preparacion. Para mi que soy egresados de La Universidad Católica de Salta, siento un profundo orgullo que un egresado sea el nuevo rector y mas aún que sea Ingeniero Civil. Exitos

Silvia Alvarez
Silvia Alvarez · Hace 9 meses

Silvia Alvarez Estamos orgullosos de compartir el camino trazado por la gestión anterior y, mejoraremos academicamente nuestra Universidad. Por lejos seremos mejores.

El Parce
El Parce · Hace 9 meses

Deseo que la vaya bien, para que a la Universidad Católica le vaya bien. Pero un consejo de introductio: no se refiera nunca más a un estudiante universitario con la expresión de "el chico". Usted ha sido nombrado Rector de una universidad, no director de una guardería de infantes. Para el bien de la universidad intente estar a la altura, incluso en su forma de expresarse. Y por favor, no vuelva a citar al actual presidente como referente académico, hágalo en mención de otra cosa, pero no como ejemplo de excelencia universitaria, por favor! Y por último, intente que los hilos no sean evidentes. Usted y yo sabemos que los deberá llevar puestos, pero intente, lo más que pueda, no darle protagonismo al titiritero que ya mucho daño hizo a la universidad en estos cuatro años de conducción nefasta, la peor en la historia de la UcaSal. Bendiciones para usted y la comunidad universitaria..

JOSE SALOM
JOSE SALOM · Hace 9 meses

Fue la mejor conduccion en los ultimos años, una administracion billante, superavit, sueldos al dia, infraestructura, etc etc y este nuevo Rector tiene que ser la continuidad para seguir creciendo, creo que lo de nefasta esta demas.

MAIRA BELEN
MAIRA BELEN · Hace 9 meses

hoy en día a nadie le importa demasiado de que uni sales, mientras seas un profesional la excelencia te la das vos mismo. Y es verdad, hay algunas ventajas que la uni privada te da, por ejemplo en la católica, en la carrera de abogacía tenes las "tutorías" que significa que te ponen un profesor una vez por semana por materia durante una hora o dos para que te saque todas las dudas que tengas, es todo un lujo. Ademas los exámenes finales son orales así que tenes que estudiar bien y aprender a superar el pánico escénico.

Adri Dib
Adri Dib · Hace 9 meses

Lo primero que mira un selector de personal es la Universidad de la que egresás. Y si salís de una universidad de poca monta difícilmente logrés darte vos misma esa excelencia.

Adri Dib
Adri Dib · Hace 9 meses

La acreditación de la CONEAU no es garantía de calidad ya que cualquier entidad que "dibuje" prolijamente sus papeles puede obtenerla. Ahora bien, la formación personalizada es una ventaja de las universidades privadas, pero si por escasez presupuestaria tenés cátedras unipersonales, pagás bajos sueldos y designás docentes de setiembre a febrero pero les hacés dar clases desde agosto y tomar exámenes todo el año, difícilmente podamos hablar de excelencia académica. Por otra parte, la UBA sigue siendo la Universidad mejor posicionada del país (inexplicablemente porque al tener 30 cátedras por materia la formación termina dependiendo de la voluntad del alumno de elegir a los mejores docentes), y las dos universidades salteñas continúan sin figurar en los listados de las más prestigiosas del país. Finalmente, en cuanto a las posibilidades de conseguir trabajo, el graduado local corre con una desventaja enorme con respecto a los recibidos en Córdoba y Buenos Aires (aun cuando estos últimos hayan egresado de universidades privadas).


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