Tablets, celulares, notebooks, PC... Desde los catálogos para chicos, hasta la mesa familiar, ninguna escapa de las nuevas tecnologías. En este contexto, Roxana Celeste Dib enfatiza en el rol que deben tener los padres para que sus hijos no terminen convirtiéndose en adictos a estos productos.

¿Son buenas las nuevas tecnologías para los niños?
No tenemos que tomarlas como un cuco. El problema reside en que si estamos en una casa donde no hay buena comunicación, es más probable que el chico caiga en las adicciones a las nuevas tecnologías. Pero también el espacio virtual se presta para el ciberbullying, ya que es más fácil insultar a otro sin tenerlo de frente.

Muchos padres y madres les regalan celulares y tablets a sus hijos, incluso desde temprana edad, ¿es recomendable?
Por empezar, un celular o una tablet no son un juguete. Acá hay que reflexionar sobre nuestro rol de papás. Ser padres implica sentarnos a jugar con nuestros hijos, manipular elementos, dialogar. Muchas veces cuando hablo de parches de rodillas y codos, ya nadie sabe de qué se trata. Entonces esa relación hay que recuperarla.

¿Si tuvieras que recomendar una edad para comenzar a usar las nuevas tics?
En mi opinión, a partir de los 11 y 12 años. Hay chicos de 3 años que ya tienen tablet, ¿para qué? Si le compramos una tecnología a nuestros hijos esto tiene que ser bien guiado, es decir, que tanto los padres como los chicos sepan para qué se la damos.

Muchas veces se las usa para mantener entretenidos a los chicos.
Los papás llegan del trabajo y con tal de que los chicos no los molesten les dicen "anda a la compu, tomá el celular". Lamentablemente, si no hay comunicación es plasible que sea un chico depresivo, y esto también lleva a tener una adicción a las adicciones.

¿Cuándo nos damos cuenta que un chico tiene adicción a la tecnología?
El proceso es igual a cualquier otra adicción. Tiene el síndrome de abstinencia, hace berrinches, no quiere comer, se aisla, va a querer estar constantemente conectado, va a mentir y va a decir que en realidad la necesita.

¿Qué alternativas les pueden ofrecer los padres?
Salir a pasear, hacer deportes, a andar en bicicletas. El chico no es un objeto que si molesta lo enchufamos a un celular o a una computadora. Hay falta de diálogo y por eso hago mucho hincapié en que tomen conciencia. El mensaje es primero que nada a los papás, ellos tienen que cumplir el rol y aprender a decir que no.

Entonces, ¿no más celulares?
No, tiene su lado positivo pero tiene que estar controlado. Si no estamos dispuesto a controlar, no compremos.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora