La "hiperhidrosis" o sudoración excesiva, es una enfermedad caracterizada por una elevada producción de sudor de las glándulas sudoríparas en una o varias partes del cuerpo (axilas, palmas y plantas de los pies).
Raramente es ocasionado por una enfermedad subyacente y puede generar serias consecuencias psicológicas, sociales, educacionales y ocupacionales. Santiago Tobin, médico endocrinólogo del IDIM, explicó que
"esta alteración suele iniciarse en la infancia o la pubertad y generalmente dura toda la vida si no se realiza tratamiento". Tobin destacó que "se estima que el 3% de la población padece hiperhidrosis primaria; afecta de igual manera a hombres y mujeres y hasta el 40% de los afectados tiene otro miembro de la familia con el mismo trastorno, por lo que es una enfermedad hereditaria". El endocrinólogo comentó que "la hiperhidrosis tiene una
repercusión importante sobre la calidad de vida de quienes la padecen". "Se puede convivir con ella, pero a menudo puede causar estrés emocional, dificultando en ocasiones la vida personal, laboral y social del paciente provocando a su vez que se vuelva un círculo vicioso pues la necesidad de sentirse "seco" (sobre todo en hombres) y la preocupación de oler mal (sobre todo en mujeres) provoca más estrés del que ya se tiene ante una situación social y por lo tanto mayor sudoración", agregó el especialista. Esta enfermedad puede clasificarse según su origen en primaria o secundaria, y según su severidad, en severa o moderada. La mayoría de las personas presentan una hiperhidrosis crónica primaria y suele afectar axila, palmas y plantas de los pies. En menor medida puede afectar también al cuero cabelludo, cara, región inguinal y submamaria.
La hiperhidrosis suele ser enfocada casi siempre desde una perspectiva dermatológica. Sin embargo, sus causas basales no han podido ser dilucidadas de manera satisfactoria. Se cree que se produce por un sobre estímulo del sistema simpático, paralelo a la columna vertebral dentro del tórax, independiente de la temperatura ambiental que origina que nuestro organismo produzca más sudor del que necesita para regular la
temperatura corporal ante un stress emocional normal. En sus formas más severas, esta enfermedad puede provocar hongos, descamación, mal olor, irritación y pigmentación de la piel.
Si bien puede exacerbarse por calor o estímulos emocionales, no se considera un desorden psicológico. Las personas que presentan "hiperhidrosis focal axilar" manchan las ropas mientras que la "hiperhidrosis focal palmar" puede llevar al temor al apretón de manos, sujetar papeles y pueden presentar dificultades en trabajos o actividades recreacionales que requieren de un agarre seco. Para el endocrinólogo "es importante diferenciar la
hiperhidrosis secundaria de la primaria, ya que la secundaria: obedece a situaciones clínicas subyacentes y suele tener un patrón corporal más generalizado"."Puede aparecer en distintos momentos de la vida del paciente en
relación a la menopausia, ciertas drogas, problemas de tiroides, tumores, intoxicaciones leves de mercurio o por utilizar ciertos medicamento (como pueden ser antidepresivos, antimigrañosos, antipiréticos, entre otros) y se caracteriza por sudoración generalizada en pacientes adultos, y pueden presentarse tanto de día como de noche", añadió.

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