Una humilde familia tartagalense quedó prácticamente en la calle en la madrugada de ayer, cuando según la denuncia de la misma vecinos, al advertir su ausencia, prendieron fuego a la vivienda para ocultar supuestamente el robo de algunos elementos que se produjo apenas salieron sus moradores.
Fuentes de Tartagal afirmaron ayer a El Tribuno que poco después de las 22 del 24 los moradores de una humilde casa ubicada en el barrio 9 de Julio, en el norte de la ciudad de Tartagal, salieron hacia un barrio colindante a festejar con sus familiares la Noche Buena.
Según trascendió, a las 5.30 de la madrugada de ayer la familia retornó hacia el barrio y encontró que su propiedad estaba siendo consumida por el fuego.
En medio de la desesperación la familia luchó junto a algunos vecinos para contener la voracidad del incendio y minutos después una autobomba de la división Bomberos de Tartagal llegó para sofocar el incendio que ya había devorado todas las pertenencias de la familia.
El dantesco espectáculo, ni bien llegó la luz del día, se transformó en una riña vecinal sin antecedentes en el lugar.
Al decir de un testigo, la familia damnificada fue notificada por un vecino que fue objeto de un robo en la noche y que tras este ilícito al parecer los delincuentes dejaron algo encendido en el interior que hizo que una hora después estallara el siniestro que terminó con la vivienda y los bienes de la familia damnificada.
Enterado de los pormenores del incendio los damnificados cargaron culpas contra unos vecinos que habían sido señalados como los autores de la destrucción de la casa.
Tanto uno como otros estaban sostenidos por un grupo de personas que finalmente se enfrentaron a golpes en la vía pública. Intervino una dotación de Infantería para evitar una batalla campal. Los damnificados quedaron prácticamente en la calle y con los puesto.

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