En la primera semana de la presidencia de Mauricio Macri, para la provincia en particular no abundaron las buenas noticias.
La nueva gestión nacional avanzó en cuestiones centrales para la apertura de la economía, como la liberación del cepo y la eliminación de las retenciones. Además, Macri definió que la prioridad será la construcción de obras para infraestructura productiva. Considera que el país está en déficit en ese punto, lo cual es verificable: desde 1999, con la Alianza primero y el Frente para la Victoria después, la inversión para el desarrollo quedó fuera de agenda.
En Salta, la situación es particularmente densa.
La infraestructura no avanzó nada desde 2008. En materia de transporte y rutas la provincia ha retrocedido, como se observa en el estatizado acceso a Salta, la paralización de obras en la ruta nacional 50 y la tan onerosa como lenta pavimentación de la provincial 54. Además, los permanentes descarrilamientos del estatizado Tren a las Nubes.
La habilitación parcial del Parque del Bicentenario y la nueva morgue judicial no alcanzan para atraer el interés de un gobierno que piensa en los gobernadores como socios para la gestión.
La prueba de fuego
En la reunión con los mandatarios provinciales Macri les hizo saber que su intención es "convertir a la Argentina en el supermercado del mundo". Es decir, quiere hacer del país una potencia exportadora de alimentos elaborados.
Salta tiene cuatro millones de hectáreas sin explotar por decisión del Gobierno provincial, que en 2008 vedó el desarrollo rural. Por eso, no cuenta con reservas de granos en silos que puedan salir a exportación y aportar los dólares urgentes que el gobierno nacional está necesitando.
Es decir, sigue "afuera del supermercado" y sin perspectivas.
El nuevo gabinete
En medio de la sucesión de novedades producidas desde el 10 de diciembre, pasó casi desapercibido el enfático discurso del gobernador Juan Manuel Urtubey tras el juramento del gabinete.
Dijo que a partir de ahora Salta cambiará, que no habrá más autos oficiales y que quien no quiera trabajar debe dejar el cargo.
Daba la sensación de que quien hablaba era un nuevo gobernador, pero es el mismo que está en el poder desde hace ocho años; en esa ceremonia, los perfiles, y en la mayoría de los casos, los nombres eran los mismos.
Urtubey hizo, sí, referencia a la situación social de la provincia. No entró en detalles pero las estadísticas muestran que más del 30% de los salteños es pobre, que no menos del 60 % sufre desempleo, empleo degradado o desocupación encubierta con paliativos del Estado nacional.
No obstante, a la vista del gabinete en funciones, no hay indicio de que se trabaje en alguna política pública para estimular la inversión productiva.
El ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, Javier Montero, desistió a último momento de concurrir al Senado para defender el proyecto de ley que incrementa los gravámenes a la actividad cárnica y que propone regular en Salta el precio de los commodities.
Fue presentada como "ley de promoción ganadera", pero su texto no contiene cláusulas que tiendan a corregir el estancamiento del rodeo vacuno salteño, que cumple ocho años, al igual que el ordenamiento territorial.
El plan Belgrano
El diputado nacional Miguel Nanni celebró que el martes venga a Salta su correligionario en la UCR y en Cambiemos, el tucumano José Cano.
Macri confió en él la conducción el plan Belgrano, con 16 mil millones de dólares destinados al desarrollo de infraestructura productiva en el Norte.
Cano tiene en ese plan un instrumento para afianzar la posición de Cambiemos en la región. En primer lugar, se propone ganar en Tucumán en 2017 y 2019; además, va a apuntalar a Gerardo Morales en Jujuy y va a coordinar esfuerzos con el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, que es formoseño.
Rápido de reflejos, el radical kirchnerista Gerardo Zamora brindó su inmediato el respaldo de todos sus legisladores al nuevo presidente.
Recalculando
En ese escenario, la provincia debe descubrir cómo adecuarse. Macri buscará interlocutores varios, porque no va a querer quedar atado del todo a ninguno.
En la crisis de esta semana, por los jueces de la Corte, la primera mano no oficialista la tendió el Interbloque Federal, en el que figura Juan Carlos Romero. La posición de estos fue crítica frente a la designación de ministros sin acuerdo, pero dejó abierta la posibilidad de una negociación por sesiones extraordinarias y una eventual ampliación del máximo tribunal.
Rodolfo Urtubey y Cristina Fiore, así como los diputados urtubeicistas, deberán definir su estrategia inmediata respecto a la relación con el nuevo oficialismo, que es minoritario en ambas cámaras.
En tanto, para el presidente no resulta menor el dato de que el referente de Sergio Massa en Salta, Gustavo Sáenz, gobierne la ciudad capital con casi la mitad de la población provincial.
Juan Manuel Urtubey, en tanto, sigue en su campaña de posicionamiento nacional. La derrota de Daniel Scioli, todavía, no parece haber tenido costo para él, Su imagen y su estilo lo desligan del aroma peronista que el electorado porteño rechaza.
Su idea inmediata es lograr que haya elecciones en el Partido Justicialista y quedar él al frente del Consejo Nacional. Ahí están puestos sus esfuerzos, pero seguramente va a revisar sus estrategias apenas perciba el rumbo de los nuevos vientos.

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Sección Editorial

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Julian Centella
Julian Centella · Hace 11 meses

Nada de esto sucederá sin la enérgica e inteligente participación del Estado, las organizaciones sociales y nuestros mejores expertos. El nuevo gobierno deberá cancelar las reelecciones, independizar a jueces y fiscales, reconstruir los controles (Auditoria, Sindicatura, Acceso a la Información Pública, Ley de Ética), e instaurar el principio de igualdad del voto. Sin nuevas instituciones y manteniendo el vetusto modelo productivo- asistencial, miles y miles de salteños desperdiciarán sus vidas, sus talentos y sus ilusiones. El centralismo unitario convirtió a Salta en un territorio dependiente y subdesarrollado. Ha pasado el tiempo de la sumisión política y cultural de Salta a los dictados pampeanos. El Gobernador tendrá que abandonar el rol delegado de la Casa Rosada y exigir inversión en infraestructuras estratégicas (ferrocarriles, caminos, embalses, vertederos, y tutela ambiental), reparaciones históricas, y un régimen de promoción industrial. Salta deberá recuperar competencias de autogobierno para diseñar incentivos a la producción y al empleo. TODO ESTO SI ESTE ENERGUMENO DEJA ARENGAR "PERONISMO" Y SE DEDICA A GOBERNAR.

Luciano Perez
Luciano Perez · Hace 11 meses

Gauchito Juan Manuel, ponente las pilas, si trenes que rajar parásitos hacerlo, oro no nos dejes fuera del progreso.

Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 11 meses

"No hay viento favorable, para el que no sabe a dónde va"


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