Angélica ya se había desangrado por las siete puñaladas que tenía su cuerpo cuando la encontró su hija. A María del Carmen la ahorcaron y la dejaron colgada de una soga para simular que se había suicidado. A Norma le dispararon en el pecho mientras le gritaban "hija de puta". A Gimena tuvieron que sacarla los bomberos del canal de la calle Esteco, donde la habían tirado tras golpearla, y murió horas después en el hospital San Bernardo. La suma de femicidios no se detiene y Salta, que está entre las provincias con más casos hace años, ahora empieza a ubicarse entre las jurisdicciones con más femicidas entre las rejas.
En los últimos dos años tuvieron repercusión pública 16 sentencias por homicidios de mujeres en la provincia. Excepto en dos de estos juicios, las condenas fueron a prisión perpetua.
Salta es la segunda con más femicidios y crímenes de odio por género sancionados por la Justicia después de Buenos Aires, de acuerdo a un informe nacional de la UFEM (Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres) que se conoció en septiembre.
"El femicidio implica la muerte de una mujer en un contexto de género. Se determina por la presencia de una víctima mujer vulnerable. Es un fenómeno atemporal, global y complejo e indica el carácter social y generalizado de la violencia basada en la inequidad de género", aseguró Tania Kiriaco, integrante del Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Salta.
En 2012 se reformó el Código Penal para endurecer las penas por asesinatos relacionados con la violencia de género en el país. Por medio de la ley 26.791, se incorporaron varios agravantes a la hora de juzgar los homicidios de mujeres. Se fijó prisión perpetua para el que mate a una persona con la que tiene o tuvo una relación, el que asesine por odio al género o la orientación sexual y para el hombre que termine con la vida de una mujer si media violencia de género.
También se estableció la pena máxima para el que cometa un homicidio con el fin de causar sufrimiento a otro. De esta forma, se sancionaron los "femicidios vinculados", como se denomina a los casos en que los padres matan a sus hijos para castigar a sus parejas.
"La penalización antes no estaba orientada hacia una protección especial de las mujeres. La sanción estaba dirigida a la violencia familiar o intrafamiliar, que se llevaba a cabo en un entorno privado. En el nuevo inciso 11 del artículo 80 del Código Penal, se puede decir que el bien jurídico protegido es el genérico para los 'delitos contra la vida', es decir, la vida misma, en su sentido físico y biológico, de la mujer víctima", señaló Kiriaco.
La UFEM hizo un relevamiento de las sentencias en las que se incluyeron expresamente algunos de los agravantes incorporados en la reforma del Código Penal. El informe toma los fallos que se produjeron de julio de 2013 hasta agosto de 2016. Según el estudio, la provincia que más condenas de este tipo dictó fue Buenos Aires, donde hubo ocho en este lapso. Este registro ubica en segundo lugar a Salta, con cinco sentencias.
Sin embargo los asesinatos de mujeres condenados por la Justicia provincial llegan por lo menos a 14 si se consideran los procesos en los que se aplicaron otras figuras en este periodo y son 16 si se suman dos prisiones perpetuas que se dictaron después de agosto. Esta cifra incluye dos juicios por hechos que ocurrieron antes de 2012.
"El movimiento de mujeres viene diciendo que el femicidio no solo se produce en los casos en que se presenta como la última situación violenta en la pareja sino también por la causa del odio hacia el género. En este momento tenemos el caso de una mujer que mató a su propia hija por lesbiana. Eso se considera un crimen de odio hacia la mujer. Si no, solamente podríamos condenar por femicidio a un varón violento", señaló Mónica Menini, abogada especialista en cuestiones de género.
Salta fue la tercera provincia con más femicidios por habitantes mujeres en 2015 después de Buenos Aires y Santa Fe, según un relevamiento de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Con una población de 673.663 mujeres, Salta tuvo el año pasado 15 muertes: una tasa de 2,46 cada 100.000. Los femicidios de 2015 en Salta, sin embargo, ascienden a 19, según Casa del Encuentro, una organización que viene haciendo relevamientos sobre la violencia de género ante la falta de estadísticas oficiales que había hasta hace poco. Esta investigación ubica a la provincia entre las más peligrosas para las mujeres, al menos, desde 2011.

Relación de víctimas y victimarios

En el 76 por ciento de los femicidios, condenados entre mediados de 2013 y de 2016 en el país, las víctimas y los autores del hecho tenían una relación de pareja o expareja.
En el 13 por ciento de los casos eran conocidos o vecinos sin vínculo familiar, mientras que en el 8 por ciento de las causas tenían algún parentesco. En un solo caso, el responsable fue un extraño sin ninguna relación con la mujer asesinada.

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