Luego de un año de trabajo, de estar en los momentos tristes, de luchar por tener mayores posibilidades, de buscar sacar una sonrisa en medio de la tristeza, las organizaciones solidarias de Salta tuvieron su fiesta en la convocatoria realizada por Juan Carr, de Red Solidaria, a nivel nacional.
Esta es la segunda vez que Salta participa de Bailemos Juntos. El año pasado, la organización y la convocatoria estuvieron a cargo de TGD Padres Tea, mientras que este año la posta pasó a la manos de Fundación Vida Sin Fin.
"Estamos muy contentos con la participación de las organizaciones en Salta", aseguró Débora Parra, miembro de Vida Sin Fin.
Esta organización comenzó a trabajar en Salta hace un par de años, luego de que se conociera el caso de Lorenzo, un pequeño que se encuentra en lista de espera para una trasplante de intestinos.
Débora no perdió un minuto para recordarle a El Tribuno que unos 600 salteños se encuentran en lista de espera para la donación de órganos.
En Bailemos Todos, nada está dejado al azar. Durante el baile lo que se busca es enseñarles a los asistentes las técnicas de reanimación cardiopulmonar.
En medio de la fiesta, los bomberos voluntarios Martín Miguel de Gemes fueron los encargados de enseñarle al público cómo se debe aplicar estas técnicas. Sobre el escenario armado frente al Cabildo Histórico, las explicaciones del procedimiento estuvieron a cargo del Cuerpo de Rescate Especial Voluntario.
Desde Bomberos Voluntarios Martín Miguel de Gemes la fiesta tuvo la participación de 6 miembros del equipo que llegaron en una de las autobombas que a diario ayudan a salvar vidas en la Ciudad de Salta. Tres de ellos se animaron a bailar, mientras que el resto se encargó de guiar a grandes y pequeños en un recorrido por el vehículo y, por qué no, posar para una foto, pues quién no soñó con ser bombero. Al respecto Miguel Argota de 25 años, voluntario desde hace 3 años, recordó que nunca es tarde para cumplir ese sueño.
Salteños hasta la Médula no podía faltar. "Entre tantas cosas dolorosas que se viven todos los días, compartir este momento y darnos fuerza es muy positivo", resaltó Patricia Zambrano. A su lado, Ivana Mariel destacó que la idea es realmente muy buena. "Es hermoso festejar por la vida", afirmó.
Profesores de gimnasia, voluntarios jóvenes y adultos, payamédicos, bailarines, estudiantes de arte y folcloristas no dudaron en acercarse y bailar, sin descanso, desde las 19 a las 20. Bailaron juntos por el otro, por el que necesita, por la igualdad, por los derechos, por enseñar, simplemente para ser parte del cambio para un mundo mejor.

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