En Salta nacen por año mil niños de madres no residentes en el país
En cuatro provincias fronterizas del norte hay unos 3.000 casos anuales.
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En cuatro provincias fronterizas argentinas, Salta, Jujuy, Misiones y Formosa, nacen casi 3.000 niños por año de madres extranjeras no residentes.
Por haber nacido en el país, esos bebés tienen derecho al documento de identidad argentino, lo que habilita a sus madres a gestionar toda clase de subsidios y bolsones.
Además, ahora también pueden acceder a la asignación universal por hijo de $180, lanzada la semana pasada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y que requiere padres y niños argentinos, nativos o por opción, y acreditar una residencia mínima en el país de tres años antes de gestionar el beneficio, entre otras regulaciones.
Algunas estadísticas
En el hospital de Salvador Mazza se atienden 500 partos por año promedio, de los cuales un 20% corresponde a madres extranjeras no residentes. O sea unos 100 bebés por año.
En el “Juan Domingo Perón”, de Tartagal, se atienden unos 1.800 partos anuales, de éstos el 10% corresponde a madres extranjeras no residentes.
En el “San Vicente de Paúl”, de Orán, llegan a dar a luz 2.500 mujeres por año, de las cuales un 12% son extranjeras no residentes.
Y en el hospital público materno infantil de la ciudad de Salta se registraron el año pasado 7.800 partos, un 5% de esta cifra corresponde a madres extranjeras no residentes.
Estas cifras, suministradas por médicos de los distintos establecimientos consultados, dan una cantidad de 970 bebés nacidos vivos por año en los cuatro hospitales mencionados de madres extranjeras no residentes.
Así, se puede inferir que fácilmente puede haber 30 casos más por año de mamás que dieron a luz en otros establecimientos cercanos a las fronteras, lo que configura por lo menos 1.000 casos anuales.
Barato y pocos controles
Efectores del servicio de Atención Primaria de la Salud (APS), cientos de agentes sanitarios, recorren toda la geografía provincial y efectúan controles a chicos y mujeres embarazadas, además de cumplir otras tareas de prevención y educación.
En teoría, las madres deben acreditar que se hicieron esos controles para hacerse atender en el momento del parto en los hospitales de campaña.
Pero en la mayoría de los casos, los médicos cumplen su función de atender a las pacientes, vengan de donde vengan, con o sin controles previos.
Así, unas mil mujeres por año llegan a Salta -la inmensa mayoría de países limítrofes- sin ser residentes, presumiblemente para tener aquí a sus bebés y lograr luego los respectivos DNI argentinos.
El personal hospitalario puede cobrar una suerte de arancel en esos casos, lo que de ser requerido es solventado por las futuras mamás, conscientes de que los beneficios futuros para sus hijos será muy superiores y de por vida, que la suma abonada antes de parir.
Un médico de uno de los hospitales de frontera consultados informó, además, que “el arancel que se percibe, es tan bajo en realidad, que no alcanza para cubrir los costos del material descartable y las vacunas que se usan en cada parto”.
Vale aclarar que esto no sucede en el nuevo hospital público capitalino, donde la atención es gratuita.
La doble nacionalidad
Datos recogidos en los hospitales de Salvador Mazza, Orán y Tartagal dan cuenta, además, de que muchas madres extranjeras que llegan a dar a luz poseen también DNI argentino, o sea, son casos de doble nacionalidad.
Para optar por nacionalizarse argentino hay que cumplir una serie de requisitos, como probar residencia efectiva en el país por una cierta cantidad de años, tener buena conducta acreditada, contrato de trabajo, etcétera.
Entre San José de Pocitos y Yacuiba viven entre 4.000 y 5.000 ciudadanos bolivianos que nunca residieron aquí, pero portan DNI argentino.
Como tienen derecho, muchos hombres y mujeres vienen a votar a la Argentina cada vez que hay elecciones.





















