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Sábado 20 de Marzo de 2010

Festividad arraigada en las tradiciones andinas

Comienza la fiesta de los carnavales humahuaqueños

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El 13 de febrero dará inicio de manera oficial el Carnaval de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy. Concluirá el 16 de este mes.

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Lunes 08 de Febrero de 2010 Municipio Daniel Sagarnaga/ El Tribuno.
 
 

Desde el 13 y hasta el 16 de febrero, según informó la Secretaría de Turismo de Jujuy, se llevará a cabo el Carnaval 2010 en la Quebrada de Humahuaca, una de las festividades más significativas del noroeste argentino. Se trata de una época de jolgorio general, arraigada en las tradiciones andinas de nuestra región. Epoca que inevitablemente culminará con el recogimiento de Semana Santa, cuando los quebradeños se convoquen para peregrinar hasta el Abra de la Virgen de Punta Corral, a más de 4.000 metros de altura.

Aunque ya con el arranque del año comenzaron las actividades carnavalescas en la Quebrada, el sábado 13 dará inicio el Carnaval Grande, con el desentierro del "Pujllay".

La fiesta precristiana del carnaval se acomoda justo en el calendario de los pueblos originales americanos que por estos días trabajaban en la cosecha y festejaban con desenfreno desde mucho antes de la llegada de los europeos.

La evangelización superpuso su lógica cristiana a las costumbres milenarias del continente. De esta manera, el tradicional "Pujllay" -cuya figura original se ha perdido-, tan similar al "Tío" de los socavones, se convierte en el "Diablo" y la chicha se vuelve vino, aunque todos ocupen el mismo lugar dentro de la historia que se van relatando sobre las festividades.

Los collares de papas, choclos, zapallos, carnes y billetes con los que se adornan los jefes de las comparsas, o las plantas de maíz que encabezan las comparsas como si se tratara de estandartes hacen referencia a la cosecha y a la abundancia. Por eso, antes de iniciar cualquiera de los ritos que exige el Carnaval, el oficiante agradece por su bonanza a la Madre Tierra.

 "La visión que tiene el hombre americano de su relación con el medio ambiente es de alegría y de reciprocidad. Y creo que en la Quebrada se encuentra una de las pocas tradiciones ancestrales puras que tiene el país. Pone de relieve la alegría con que los habitantes de la región ven su medio ambiente, muy alejado del signo trágico de nuestra época. El Carnaval de la Quebrada es el más bonito del mundo", dice el plástico y ceramista salteño Emilio Haro Galli, que desde hace años se radicó en Tilcara y forma parte de la comisión directiva de la comparsa Los Caprichosos.

Bailando con las comparsas

Las comparsas, que son los actores centrales del Carnaval Grande, están compuestas por vecinos disfrazados de "diablos", similares al Pujllay. A lo largo del año, los vecinos van recaudando fondos destinados para la vestimenta y para poder pagar la suma pactada con los músicos que los acompañarán y que son los encargados de amenizar las fiestas de cada agrupación.

Las comparsas están estratificadas en "diablos menores" y "diablos mayores", también "chinas diablas", músicos y compadres y comadres que aportan en efectivo o en trabajo. Generalmente, estas personas forman parte de la comisión directiva y son reconocidos en sus barrios como dirigentes.

Cerca de esas sedes, las comparsas han levantado los "mojones", que representan el "sitio sagrado" de cada agrupación. Los mojones son muy similares a las "apachetas" que marcan las sendas en los cerros.

Se sabe de algunas comparsas adversarias que mutuamente destruyeron sus mojones en señal de ofensa. Dentro de los mojones mora el Pujllay de cada comparsa. Fue enterrado allí el año anterior, en el último día de las festividades.

El plástico Haro Galli es el encargado de "decorar" el mojón de la comparsa Los Caprichosos y lo hace como si se tratara de una de sus obras más preciadas. Serpentinas, papel picado, flores, imágenes, objetos queridos forman parte de la parafernalia. El día en el que se inicia el Carnaval Grande, los Diablos Mayores rocían vino y colocan cigarros prendidos en el mojón.

Luego de los rituales, se saca al Pujllay, que es un diablito vestido igual que los comparseros. Con su presencia el Pujllay transforma el mundo en una fiesta y los diablos se lanzan a danzar por las calles de los pueblos, anunciando que se dio inicio al carnaval.

En esa ocasión, a los diablos se les suman seguidores y amigos, conformando entre todos la tradicional comparsa de la Quebrada. Bailando suben y bajan por las calles de los pueblos, al ritmo de las bandas de música.


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