Fernando Javier Sánchez Valdez es licenciado en Genética por la Universidad Nacional de Misiones. Trabaja en el Instituto de Patología Experimental (IPE), una unidad ejecutora del Conicet y centro de referencia en el Noroeste Argentino, que investiga las infecciones producidas por los parásitos protozoarios Trypanosoma cruzi -causal de la enfermedad de Chagas- y Leishmania spp. Su proyecto de investigación y tesis doctoral le valió la beca Mariano Levin 2012.

¿Le genera algún peso particular ser el primer salteño en ganar una distinción de esta categoría?

La beca Mariano Levin es una responsabilidad enorme. Estoy muy orgulloso de haberla recibido y espero cumplir los objetivos planteados de la mejor manera posible. Constituye un antecedente importante en mi carrera y espero que me permita continuar con los proyectos planteados. Sin dudas, esta beca no hubiera sido posible sin los trabajos previos del grupo.

¿Es difícil conseguir financiamiento estatal y/o privado para los profesionales que se dedican a investigar el Chagas?

El financiamiento de cada investigador o becario en relación con su estipendio y los subsidios para realizar sus investigaciones pueden provenir de diferentes fuentes, entre ellas el Conicet, la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, los consejos de investigación de las universidades. En el sector privado, los subsidios se pueden obtener de la Fundación Florencio Fiorini, Bunge y Born, Bemberg, Mundo Sano, Capacitar, Laboratorios Roemmers, etc.

Además existen fondos del exterior. La OMS posee el Programa Especial para la Investigación en Enfermedades Tropicales denominado TDR. También existen subsidios provenientes de la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos, la Organización Panamericana de la Salud y compañías farmacéuticas multinacionales como GSK, Novartis, etc.

¿Existen políticas públicas orientadas a financiar el diagnóstico, tratamiento e investigación de la enfermedad de Chagas?

Con respecto al diagnóstico y tratamiento, existen normativas y apoyo de los programas de salud del Ministerio de Salud Pública. Para investigación, el Ministerio de Ciencia y Tecnología dispone de algunas políticas que priorizan estudios sobre enfermedades endémicas como el Chagas.

En el caso del T. cruzi, ¿en qué se está trabajando?

Se está trabajando en la manipulación genética de T. cruzi mediante deleción dirigida (eliminación completa) de genes con el objeto de crear parásitos atenuados que puedan ser empleados como vacunas experimentales para la enfermedad de Chagas. Además en el Instituto existen líneas de investigación que examinan la tipificación, mediante diferentes técnicas moleculares, de nuevos aislados obtenidos recientemente de zonas endémicas para la enfermedad de Chagas. Se están realizando también, en colaboración con médicos del Hospital San Bernardo, estudios de casos y controles en pacientes cardiópatas y no cardiópatas. Se están probando nuevas drogas antiparasitarias en modelos murinos (ratones) con infección crónica y aguda. Con estas investigaciones, se persigue dilucidar los mecanismos de patogenia de la enfermedad y obtener conocimientos para su tratamiento y prevención.

¿Qué tan avanzado está el conocimiento acerca de la genética, filogenia y evolución del T. cruzi?

Se han identificado los linajes del parásito que circulan en varias regiones -no todas- de Latinoamérica. Saber con certeza si la patología que provocan difiere entre un linaje y otro es una cuestión que queda pendiente.

¿Qué objeto tiene la manipulación genética de T. cruzi?

Actualmente es posible contar con los genomas completos de diversos patógenos, entre ellos el de T. cruzi. De esta manera, podemos identificar un gen específico en el genoma del parásito, por ejemplo, un gen que le permita al parásito infectar las células del huésped. Mediante diferentes técnicas de ingeniería genética es posible introducir secuencias de ADN exógeno (de origen externo) en el interior del parásito y eliminar o delecionar el gen de interés. Posteriormente es posible seleccionar los clones de parásitos portadores de la modificación genética. Mediante estas técnicas podemos producir parásitos atenuados, incapaces de producir daño en el organismo, pero con la capacidad de inducir una respuesta inmunológica que proteja al huésped de una posterior infección.

¿Con estas técnicas se podrían producir vacunas?

La generación de vacunas utilizando parásitos vivos modificados genéticamente ha cobrado interés en los últimos años, principalmente en enfermedades como la malaria, la leishmaniasis y la toxoplasmosis, aunque todavía se encuentran todas ellas en etapa experimental. En nuestro proyecto particularmente trabajamos con una cepa atenuada de T. cruzi en la que eliminamos una copia del gen Calreticulina.

¿Cuáles fueron los resultados?

La modificación genética en estos parásitos mutantes logró disminuir su capacidad replicativa, su diferenciación a estadios infectivos y, principalmente, logró reducir la capacidad natural que poseen estos parásitos de resistir el ataque del sistema inmune innato. En modelos animales esta cepa presentó una atenuación de su virulencia por lo que actualmente se están llevando adelante experimentos dirigidos a determinar la capacidad inmunogénica de los mutantes.

¿Cree que su trabajo tiene un fuerte impacto social?

Es difícil perder la perspectiva y la importancia social que tienen este tipo de proyectos, principalmente porque se relacionan con la generación de vacunas contra el Chagas.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Encuesta

¿Estás de acuerdo con que los baños sean mixtos en las oficinas públicas y comercios?

Importante ahora

cargando...