Primera promoción de jóvenes  integrados de un colegio de Orán

Este año el colegio secundario 5.089 tendrá la primera promoción de jóvenes integrados con diferentes discapacidades.

La directora del secundario, Sandra Zelaya, contó que la institución asumió este desafío en 2013 con un grupo de 5 adolescentes con capacidades diferentes, quienes fueron derivados de la escuela especial Elia Taranto de Cosso. Luego de casi 5 años, Zalaya asegura que "la diversidad enriquece a todos los estudiantes, pero requiere de una mayor formación específica por parte del docente, es un desafío permanente desde lo edilicio y lo pedagógico, en caso retraso madurativo". Si bien no fue fácil, cada vez que se presentó un obstáculo lo fueron resolviendo junto a una docente integradora, Silvina López, un programa de orientación escolar y las decentes de materias específicas que no bajaron las brazos para ayudar a estos chicos y a los que se suman cada año, "ya que todavía hay instituciones secundarias que no aceptan el reto", dijo la directora.

Una cultura inclusiva

La psicopedagoga Anabella Olivares es parte del programa de orientación escolar junto a la licenciada Elina Tarraga. Ellas cubren las necesidades de diferentes instituciones educativas del departamento Orán.

"La inclusión en la escuela no puede pensarse separada de la inclusión en el resto de los ámbitos sociales, trabajamos en las instituciones desde el dialogo y el encuentro", remarcó Olivares. "Creo que ha habido un cambio importante y asistimos a la participación de personas con discapacidad que sueñan con formar familia, desarrollar sus vocaciones, seguir sus proyectos, y ahí es donde a la escuela se le plantea que pueda acompañar esta participación", agregó la maestra integradora Silvina López, y remarco el compromiso de las docentes de apoyo de Inglés, Matemática y Lengua: Mirian Zigarán, Alicia Juárez y Patricia Ansaldi. La docente integradora cuestionó: "No es el alumno especial el que se tiene que adaptar, sino la institución educativa y la sociedad la que tiene que hacerlo, por ello el trabajo en equipo es fundamental".

"Los chicos nos enseñan porque ellos lo ven como algo natural, son solidarios y la convivencia los fortalece en valores, los que discriminan son los adultos, son muchos los padres que aún recorren largos y engorrosos caminos para conseguir una vacante si bien la ley los ampara, pero es imprescindible, además, la voluntad por parte de docentes y directivos", aseguró Zelaya

De la teoría a la práctica

El incremento paulatino de la matrícula de alumnos con alguna discapacidad en escuelas comunes también aumentó en las escuelas especiales; el secundario sigue siendo una deuda para el sistema educativo inclusivo.

El colegio secundario 5.089 tiene en la actualidad una matricula de 1.200 alumnos, de los cuales 14 tienen el diagnóstico de alguna discapacidad (síndrome de asperger, retraso madurativo, disminución visual, discapacidad física, etcétera).

Incluir, aclara la directora, tuvo que ver desde un principio con adecuar la metodología de enseñanza a las necesidades de cada grupo y cada alumno, ya sea que tuviera una discapacidad o no, trabajando con una pareja pedagógica conformada por el docente de la materia y el maestro integrador.

"Si tenemos un niño que tiene un ritmo lento de aprendizaje, sobre todo en su producción escrita, podemos acortar las consignas en una evaluación, pensar menos preguntas y más globalizadas. Esto no es que está bien ni está mal, es acompañar a cada uno desde la necesidad que va teniendo", agregó la profesora Ansaldi.

La Ley Federal contempla la integración

La integración escolar de niños con capacidades diferentes está en la Ley Federal de Educación. De acuerdo a la ley, se le debe brindar la misma oportunidad a todos los chicos. La integración se produce luego del estudio de cada caso, donde consideran las capacidades del chico involucrado para poder integrarlo en una escuela común. La idea es sacarlos de las casas y sociabilizarlos, enseñarles a adquirir hábitos para desenvolverse en la vida.

Experiencias de integración en el Día del Bastón Verde

El colegio secundario 5089 desarrolló una jornada especial para hablar sobre la importancia de ayudar a quienes tienen dificultades en la visión.
Nayla Alejandra tiene 15 años, cursa el segundo año del secundario y sufre disminución de la visión, con todo lo que esa patología implica.
Lejos de lamentarse, decidió mostrarles a sus compañeros y docentes las dificultades que se le plantean cuando circula por la ciudad y lo hizo grabando un video que tiene una finalidad educativa y concientizadora.
Sus profesoras Silvia López y Miriam Zigarán, y la directora del colegio, Sandra Zelaya, acompañaron la iniciativa de la adolescente y presentaron el video para toda la comunidad escolar, en un encuentro para recordar el Día del Bastón Verde, que se conmemora cada 26 de septiembre.
En la ocasión, López explicó que el colegio trabaja, desde hace cinco años, en un proyecto de integración junto a la escuela especial.
La niña agradeció a la institución, “desde el personal de maestranza hasta los directivos, porque nunca me costó integrarme. Desde primer año tuve compañeros y maestros que me incluyeron”. 

Dificultades en la calle

Para las personas con dificultades en la vista, salir a la calle es una odisea. Veredas rotas, postes en exceso, cestos de basura, carteles de negocios y muchas trabas más atentan contra los peatones, tengan o no dificultades. “Sacando objetos que obstruyen la veredas ya podemos integrarnos. Son peligrosas las bicicletas estacionadas en las veredas, las     ventanas que se abren para    afuera y las calles rotas”, dijo Nayla.

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