Depresión: el mal del siglo XXI se puede tratar de manera natural con ayuda de las flores de Bach

La depresión anula tanto a las personas que son incapaces de buscar el cambio sin ayuda de otros. Javier CorbalánTriste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. La mayoría de nosotros experimenta este cúmulo de sensaciones de vez en cuando durante períodos cortos de tiempo, pero cuando estos sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria por semanas, o períodos más extensos pueden sobrevenir incluso enfermedades terminales. La depresión es llamada “el mal del siglo XXI” y no se trata de una mera percepción. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2020 constituirá la segunda causa de incapacidad en el mundo. Actualmente, se ha convertido en una preocupación social y se estima que más de 350 millones de personas la padecen. 
El próximo 24 de febrero, la terapeuta y capacitadora floral Cris Simone dará una charla gratuita sobre cómo tratarla con remedios naturales, más precisamente con flores de Bach. La cita está pautada para las 19 en el Centro Terapéutico Floral (Mendoza 426) y también el público interesado podrá conocer los objetivos y alcances de la carrera de terapeuta floral, que comenzará a dictarse el 15 de marzo. 
En diálogo con El Tribuno, Cris Simone anticipó que “como una flor que se va marchitando, este mal del siglo es una enfermedad invisible. De aspecto esfumado, la persona siente apagarse las luces interiores cuando paulatinamente todo deja de tener motivo”. 
De acuerdo con su perspectiva, se trata de una enfermedad bio-psico-espiritual, grave y atendible como la artritis o la hepatitis. “Si no se trata, avanza entre la sombras y se arraiga en el alma. Afecta vínculos, y lo peor: al pensamiento. Uno se vuelve centinela de sus pensamientos. Va influyendo en la forma de vivir, en la manera de dormir”, advirtió. Para describirla ella parte de la etimología del vocablo depresión. 
“La palabra ‘prímere’ significa ‘hundimiento’. (Y esto es así porque) el terreno donde se apoya la persona cede hacia un abismo. Lo que se hunde es la vitalidad total. Existen cuatro planos comprometidos: el ánimo, la energía, la comunicación y el metabolismo. Todos los ritmos se descontrolan. A veces se da uno, a veces se dan todos ellos. En esta crisis, se pierde el entusiasmo, la persona se da cuenta de que se silencia, se distancia de la familia, siente necesidad de soledad y se enoja si lo sacan de ese ostracismo”, detalla. Agrega que todos estos son indicadores de que la persona se está modificando. “Crece la intolerancia a la luz, los ruidos. Se siente solo frente al mundo. Al principio no es constante, puede ser en horas del atardecer. En estados más graves los síntomas se sienten durante todo el día. Con frecuencia se lo encuentra llorando. Hay una pérdida gradual por lo que antes le gustaba. Ya no se disfruta. Si antes leía, ahora no puede concentrarse. No puede interactuar. No confiesa el sentimiento de culpa. Piensa que están deprimido por temas inconclusos, cosas abiertas. Un peregrinar con sufrimiento. Una expiación a sus culpas”, se explaya.

Tratamiento

Cristina comenta que los terapeutas flores leen todas las emociones humanas y ayudan a resolverlas “utilizando la naturaleza, las flores de los campos tienen propiedades insustituibles para sanar perturbaciones del plano emocional y también enfermedades del cuerpo, lo hacen amablemente sin agredir ya que no existen químicos en su composición”. 
Así, de acuerdo con el caso, se pueden utilizar flores como larch, “para el abatimiento, la baja autoestima autolimitación, marcado desaliento por inferioridad porque hay una carencia básica de recursos propios. Desaliento, es decir, sentirse sin alma”. También es propicia para sanar la energía floral mustard que se utiliza en todo cuadro depresivo porque los pacientes no sienten impulsos vitales y sus funciones se van lentificando, al haber un desgano y tristeza de base. 
Y la de gentian “porque la persona recuerda el mal trago que pasó y apuesta a que lo que sigue es negativo. No hay salida de sol ni de la situación. Prima el no por respuesta”. Particularmente esta esencia empuja a encontrarse con los propios recursos emocionales. Mientras que gorse resulta una energía floral muy importante porque pone en marcha la esperanza, que es el motor de la vida misma”. Por último el cóctel se completa con la estrella de Belén de la que dijo: “Se entra en depresión por una conmoción, una muerte súbita que deja desorientada a una persona, un diagnóstico fatal. Es un remedio floral que actúa en duelos y perder un trabajo forma parte de un duelo que enluta a una persona”. Hay, además, otras flores con características inigualables para modificar la vida de estos pacientes. 

Los casos graves

Según Cris Simone, en casos graves de depresión existe una ideación suicida. “Sufren de insomnio terminal y tardía: si se levantan comúnmente a las 8 de la mañana, a las 5 se despiertan. Otros duermen más de lo adecuado. Cuanto más duermen más deprimidos se sienten y les lleva una progresiva lentitud, siempre sienten que están sin baterías y miles de preocupaciones insignificantes les pueblan la mente, acusan malestares físicos porque se rompe el ciclo vital”. Así manifiestan cefaleas, alza de la tensión arterial, sequedad en la boca. Hay una escasez de líquido emocional que se transfiere a la sed. “Cada vez que me encuentro con un caso de depresión estudio de qué tipo es para armar ramos florales que transformo en fórmulas. Las enfermedades se radican tratando al hombre interior y es importante autoconocerse”, dijo. 

El contacto: la charla gratuita que dará la terapeuta y capacitadora floral Cris Simone sobre depresión es gratuita, pero requiere inscripción previa. Para anotarse, llamar al (0387) 4223802 o El 155030999. 

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...