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El Aeroclub rosarino aprobó a tres nuevos pilotos
El Aeroclub  rosarino  aprobó a cuatro  nuevos pilotos

Juan Manuel López interior2@eltribuno.com.ar

Un metanense y tres tucumanos alcanzaron las 40 horas de vuelo requeridas por la Administración Nacional de Aviación Civil para obtener la licencia de Piloto Privado de Avión.

En la jornada final de su capacitación, los egresados destacaron el buen nivel organizativo de la comisión de Rosario de la Frontera y consideraron que no es aprovechada por la gente de la zona.

En el examen estuvo el inspector de vuelo de la ANAC, Reynaldo Marcatti, y el presidente de la comisión del Aeroclub Ciudad Termal, Daniel Romía, quienes certifican la idoneidad de estos jóvenes para desempeñarse como pilotos de vuelos privados y se suman así a la plantilla de cientos de egresados de esa institución salteña.

Según los directivos de la escuela de vuelo, "gracias al destacable trabajo que se viene realizando, el número de aspirantes se acrecienta cada día más, aunque la mayoría vienen de otras provincias, como es el caso de Tucumán".

Romía, en diálogo conEl Tribuno, se mostró satisfecho porque estos flamantes pilotos cumplieron su sueño. "Para nosotros es un logro muy grande. En un año hemos presentado 21 alumnos y la institución hace mucho esfuerzo para alcanzar sus objetivos con ayuda de sus socios. Tener una escuela habilitada con aviones en condiciones es muy significante. La idea es mostrar a la sociedad lo que nosotros brindamos. Da la sensación de que en Rosario de la Frontera todavía no se dieron cuenta de la posibilidad que se brinda aquí"

Para Romía, ser piloto es una gran profesión "ya que a nivel mundial hay muy pocos. Apuntamos a los chicos y queremos lograr que se entienda que es una gran oportunidad que abre un futuro prometedor. Las estadísticas marcan que en el 2020 van a faltar pilotos".

La instrucción

Luis Pettinaroli es el docente de la institución. Con una larga trayectoria como instructor en la escuela, ha formado a muchos de los que hoy gozan de la licencia obtenida en esta ciudad, e insiste en que es muy curioso que no haya alumnos de Rosario de la Frontera con la idea de ser pilotos.

"Somos una de las escuelas del norte que más pilotos preparó. La comisión directiva está haciendo un muy buen trabajo y no sabemos por qué no se suman desde la propia ciudad. Tendrían que venir y probar con un vuelo de 15 minutos. Lo que fomentamos, por sobre todo, es la seguridad. Es cuestión de práctica, no es imposible y no hay misterios", dijo. Pettinaroil explicó que los aviones evolucionaron mucho con las nuevas tecnologías y todo va mejorando para facilidad del piloto.

Los egresados

Esteban Poma es de Metán y médico ginecólogo. "Este es un sueño cumplido que tuvo distintas etapas, pero hoy lo puedo coronar de manera formal. Empecé mi contacto con la aeronáutica hace muchos años, pero hoy puedo decir que soy polito privado. Es una pasión. Yo soy médico y un paciente que era piloto me invitó a participar. Por cuestiones de mi profesión no pude terminar. Hace 5 años retomé y me quedaba pendiente esta licencia. En este 2017 cumplo 20 años de médico, voy a ser padre y ahora esto, más no puedo pedir. Estar arriba de un avión es una sensación de libertad. Me gustaría trasmitirle esta pasión a mi hijo. Somos privilegiados de tener un aeroclub de este tipo en la zona. Una gran posibilidad que muchos no se dan cuenta. Yo lo recomiendo como una actividad muy saludable e invito a todos que se acerquen, porque hay muy buenas personas en esta institución".

Mirko Gasparic es de Tucumán y desde chico tiene pasión por los autos y los aviones. "Es un sueño increíble tener hoy la licencia. Di el primer gran paso en esta hermosa carrera con mucho esfuerzo y sacrificio. Yo soy tripulante de cabina, hace un año comencé el curso y hoy puedo decir que soy piloto privado. Volar es la sensación más increíble que uno puede tener. Que un hombre pueda dominar a una máquina de este tipo es impresionante. Voy a seguir perfeccionándome para alcanzar las licencias que siguen".

Diego Pollano también es tucumano. Alcanzó la licencia de Instructor de Vuelo y ahora podrá hacer docencia. "Esta pasión por los aviones viene de familia. Soy hijo de piloto y desde hace un tiempo soy piloto fumigador. Es una carrera muy sacrificada porque cada hora que se vuela no es accesible para cualquiera, pero se puede. Trabajo hace dos años en el rubro. Mi sueño era ser fumigador y hoy ser instructor es muy bueno, es otra meta alcanzada. Agradezco a la comisión por el apoyo que siempre me brindaron".

La Escuela de Vuelo funciona en la sede social del Aeroclub de Rosario de la Frontera, en la ruta nacional 34. El curso dura entre seis meses y un año, y el avión utilizado para las prácticas es un Cessna 150, de dos plazas y 100 caballos de potencia que pertenece a la institución. El Aeroclub también ofrece la posibilidad de realizar vuelos panorámicos y de paseo, así como traslados regionales.

Las informaciones sobre los cursos y actividades del club pueden encontrarse en la página web de la institución.

 

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