Por Adrián Quiroga

interior2@eltribuno.com.ar

Una gran conmoción hay en estos momentos en el barrio Marco Avellaneda de San José de Metán. La casa de doña Rosana Mendoza, se convirtió inesperadamente en un santuario porque una imagen de la Virgen de la Rosa Mística comenzó a llorar con lágrimas rojas que parecen de sangre.

Se trata de una virgencita de yeso, de unos cincuenta centímetros de altura. “Esto es un milagro y a la vez creo que un llamado de atención para todos. La Virgen no paró de llorar en todo el día, lo hizo varias veces. Incluso yo misma y las personas que llegaron le limpiamos las lágrimas de sangre y las volvió de derramar”, dijo entre sollozos Rosana Mendoza.

Vecinos de distintos barrios comenzaron a llegar a la casa de la vecina. En estos momentos la humilde vivienda de madera está repleta de personas que le prenden velas, rezan y le piden milagros. 

Incluso en el momento en el que El Tribuno tomaba imágenes fue testigos cuando una mujer le limpió las lágrimas del ojo izquierdo y nuevamente volvieron a fluir. Todos los presentes rompieron en llanto y comenzaron a rezar.
 

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...