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Presentación del poemario “Luna y agua”
Presentación del poemario “Luna y agua”

Hoy, a las 20, en la Biblioteca Provincial (Sarmiento y Belgrano) el escritor Luis Ferrario (61) presentará su nuevo poemario titulado “Luna y agua”. El autor ganó el Concurso Literario Provincial 2015 en la categoría Poesía por su obra "Paga y no alumbres". Acerca de su flamante publicación esto le dijo a El Tribuno.

¿Cuál es la función de la poesía en la vida del hombre?

Creo que si nos fijamos con atención podremos apreciar que en la poesía no importa lo que se dice sino la manera en que se lo dice. Y esa manera de decir representa precisamente la vivencia de un individuo en un momento dado de su historia personal. ¿Y por qué una vivencia individual puede llegar a interesarle al conjunto? Porque puede hacerse la vivencia individual de cada uno y así mostrarle a cada uno una imagen de su propio ser real, su propia intimidad que mientras no se manifiesta suele permanecer como en penumbras. Dicen que la poesía revela un aspecto inédito de la realidad. Creo que lo que de veras revela es la mismidad de cada sujeto. Por eso es potencialmente universal. Y una de las cosas más deseables para la humanidad creo que sería que esa universalidad potencial de la poesía se actualizara en cada individuo para que la existencia se mostrara al fin como una dicha compartida. O como una esperanza y una lucha compartidas.

¿Tiene sentido, en tiempos de predominancia del verso blanco, escribir con un metro y un juego de rimas muy estricto como lo exige el soneto?

La rima y la métrica son sólo recursos formales, de la misma manera que lo es el verso blanco. Lo poético de la poesía no se encuentra de ningún modo garantizado por la utilización de tales recursos. Lo poético es un efecto que se logra cuando la intuición descubre relaciones profundas entre los elementos de la realidad y se hace capaz de plasmar un vehículo que las transmita a la comunidad. Lo formal acompaña, pero la emoción es siempre un plus que la expresión consigue más allá de la forma. Tendrán sentido la rima, la métrica, el verso blanco y cualquier otro recurso sólo en la medida en que desemboquen en ese plus. En una entrevista reciente, el gran poeta Santiago Sylvester respondió así a un cuestionamiento parecido: “Aunque escribamos en versos medidos y rimados, seremos leídos con ese sonido de fondo, que tiene que ver con las disonancias y las búsquedas formales”. Creo que lo que él llama “sonido de fondo”, es lo que yo he mencionado aquí como “el plus de la emoción”. Sin ese sonido de fondo poco va a importar la forma literaria que se adopte.

Hay entre estos sonetos algunos dedicados a personajes de la historia, a políticos, a escritores y aún a actores de cine. ¿Qué representa para vos un actor como Charlton Heston?

El cine representa muchísimo en la vida de mi generación. Estamos atravesados por el cine. Seguramente aprendimos de la historia mucho más y más intensamente en las películas que en los libros. Charlton Heston, como John Wayne o Guy Williams, llegaron a nosotros en plena infancia y figuraron paradigmas de un mundo heroico del cual bebió ansiosamente nuestra fantasía. En mi caso fueron, sin dudas, grandes modelos que me catapultaron hacia la utopía, hacia un mundo hermoso como la ilusión de los chicos. El soneto a Charlton Heston está puesto en realidad en la boca de un niño. 4) ¿Cuál es el tema preponderante en el libro de sonetos que publicas? Creo que es el tema preponderante de todo lo que he escrito: la fugacidad de la vida, la inevitable nostalgia que produce esa fugacidad. El amor romántico también aparece pero siempre teñido por ese matiz de la evanescencia de las cosas en el tiempo. Tal vez sólo los temas de tipo social o político, que también he tocado, escapan un poco a esa perspectiva y se orientan hacia la esperanza de un mundo inclusivo y habitable para todos los hombres.

¿A qué se refiere el título de este libro?

Hay un apartado en este texto, al que denominé “Crepúsculos”, en el que se presentan situaciones vividas entre el sueño y la vigilia, vivencias en las que se acumulan sensaciones imprecisas como las luces y las sombras propias del amanecer y el anochecer. La luna y el agua son dos elementos que bien pueden representar de manera emblemática esos instantes del día en los que el rocío y el brillo plateado parecen reverberar de insinuaciones.

¿Por qué creés que el soneto ha perdurado durante más de siete siglos sin perder vigencia?

Resulta muy problemático, si no imposible, realizar afirmaciones taxativas en el terreno de la lírica. Pero dicho de manera intuitiva, creo que el soneto representa una forma arquetípica de la poesía. Un sistema profundamente natural de encauzar una emoción intensa. Sus cuatro elementos se parecen a los brazos de una cruz latina. Tiene forma de cruz y, como tal, creo que está destinado a perdurar hasta el fin de los tiempos.

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