Nueva Zelanda es un país de Oceanía que se localiza en el suroeste del océano Pacífico formado por dos grandes islas. El Reino de Nueva Zelanda está situado a cerca de 2.000 kilómetros al sureste de Australia en el mar de Tasmania, y sus vecinos más cercanos al norte son Nueva Caledonia, Fiyi y Tonga. Tiene un nivel de vida relativamente alto, comparable al del norte de Europa. Sus principales productos de exportación provienen de la agricultura, la horticultura, la pesca y de la silvicultura. Y en este punto es donde Nueva Zelanda se convierte en objeto de deseo de cientos de jóvenes que buscan una mejor calidad de vida y la oportunidad de trabajar y obtener experiencia en una de las economías más adelantadas del planeta.
Daniela Ciotta Vittar tiene 27 años y está a dos años de recibirse de ingeniera agrónoma en la UNSa. Hace un par de meses, junto a otros 5 salteños hizo de todo para obtener una visa de trabajo y lo logró. Hoy ya piensa en cómo acomodará sus papeles en la universidad. Juan Chavarría también tiene 27 años y terminó la carrera de ingeniero agrónomo hace unos meses. Cuando se enteró de la convocatoria de Nueva Zelanda armó un centro de terminales en la cocina de su casa, logró ingresar al sitio de inscripción y ahora ya se prepara para viajar. "Mientras estaba en la facultad me enteré de esta visa a través de amigos. Sobre todo para la carrera que yo estudié", contó Juan a El Tribuno.
El programa se llama Working Holiday y, para el caso de Argentina, Nueva Zelanda ofrece 1.000 visas.
Para acceder a esta visa se debe realizar una inscripción por internet en el sitio https://www .immigration .govt.nz/secure/default.htm.
En este link se informa la fecha en que Nueva Zelanda abre la inscripción. "Es un solo día y es para toda Sudamérica en la misma fecha", detalló Daniela.
Una vez obtenido el permiso, los interesados pueden permanecer en el país por 12 meses, y acceder a un trabajo temporario.
"Cuando te querés inscribir, como lo deben hacer todos el mismo día, el sistema se satura. Por eso es que colocamos varias máquinas al mismo tiempo, para lograr entrar", contó Juan. Luego de ingresar al sistema y cargar tu solicitud, sabés que la lograrse cuando te dicen dónde o cómo podés pagarla. Eso es una preaprobación de la visa. Después viene otra lista de requisitos", agregó Daniela emocionada mientras contaba con los dedos los papeles que le faltan para poder viajar.
Los postulantes deben además presentar un certificado médico, no deben tener hijos, no es necesario ser profesional, se debe ser menor a 35 años, tener pasaporte, no es necesario saber inglés, y se debe contar con 35 mil pesos de garantía de ingreso. El pasaje desde Argentina tiene un costo de 13 mil pesos.
"Si se trabaja en el sector agrícola, que es la base de su economía, es un punto a favor para poder pedir una extensión de visa", contó entusiasmado Juan que tiene muy claro su objetivo.
Los viajeros favorecidos con la visa llegan a Aukland y luego se dispersan por las islas que conforman el país. En cuanto a las facilidades de ingreso a Nueva Zelanda, Andrea agregó que el objetivo en este país es que los chicos estudien.
Andrea tiene dos hermanas y por ahora vive con su mamá. "Mí mamá está recontenta con esto y siempre me dice que siga mi sueño", contó Andrea. Juan afirmó que de alguna manera "nuestros padres viajan con nosotros".
Pues bien, la moneda está echada, solo queda desearles suerte y buen viaje. Claro que El Tribuno, esperará un año para conocer que pasó en este viaje y contar a los lectores nuevas historias.

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Sección Editorial

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Roberto Palavecino
Roberto Palavecino · Hace 11 meses

Es así uno se va en busca de su sueños a explorar nuevos territorios, sin olvidar el hogar donde crecimos. En esas aventuras nos sentimos solos a veces, depresivos, decaídos, a veces la presión del trabajo es mucho, las horas que uno trabaja son el doble a las que uno se acostumbra en Salta. En otros lugares la siesta no es un privilegio, es horario corrido. Conocemos nuevas personas, amistades, y mas allá de no hablar el mismo idioma existe un lenguaje universal es el lenguaje de manos y signos que uno sin saber pronunciar algunas palabras así nos hacemos entender. No me arrepiento de haber salido a buscar mi lugar mi destino en el mundo hace 6 anos me encuentro afuera de Argentina trabajando por todo el mundo, pero siempre en mis vacaciones una pasadita por Salta la linda, unas empanadas un logro un tamal jamas se van a menospreciar y olvidar.

Re KennethU
Re KennethU · Hace 11 meses

Suerte muchachos, espero que vuelvan y apliquen lo aprendido. Recuerden el lema de los Kiwis (asi les llaman a los neozelandeses) "make it simple stupid"


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