"Vivir en Salvador Mazza no tiene nada de aburrido", sentenció ayer, ante la consulta de El Tribuno, el intendente Rubén Méndez.
Es que, una vez más, la comuna fronteriza lleva cinco días completamente paralizada por un paro decretado por el gremio de ATE, que reaccionó así ante la suspensión de un empleado acusado de agredir verbalmente y amenazar a funcionarios comunales.
Además, la crisis económica se está haciendo sentir en el pueblo y eso hizo que se retrase el pago de los sueldos de marzo, al igual que en otra media docena de localidades del interior provincial.
Ayer, cansados de tener que soportar el corte de la avenida principal por parte de los municipales que además tienen tomada la sede comunal, los taxistas locales se trasladaron a la Quebrada de Guandacarenda, donde procedieron a cortar el tránsito.
Esta medida no hizo más que enfurecer a los camioneros, la mayoría de transportes internacionales y que también sufren la parálisis municipal, quienes hartos de la situación decidieron armar cinco cortes dentro del mismo pueblo.
Un vecino anónimo describió el panorama como "tierra de nadie".
Por eso, los ediles pidieron una reunión urgente del cuerpo para tratar una posible destitución del jefe comunal, ante lo que consideran la falta de gestión del Ejecutivo y falta de capacidad para ordenar el funcionamiento del pueblo.
Pero hablar de ordenar una localidad como Salvador Mazza parecer ser tarea de titanes. Veamos. Según el secretario de Hacienda, contador Ramón Balverdi, hay 375 empleados de planta permanente, 95 contratados y 87 planilleros, lo que hace un total de 557 personas que cobran salarios de la Municipalidad. "Eso representan unos 3,8 millones de pesos mensuales", aclaró.
Más adelante explicó que la recaudación genuina "de Salvador Mazza bajó considerablemente en estos tiempos, por lo que no llega a los 3 millones de pesos mensuales y entre las partidas de Provincia y Nación completamos dos millones y medio de pesos más"..
"Es decir que tenemos casi $ 4 millones en sueldos y apenas poco más de 5 millones disponibles por mes, lo que hace casi imposible solventar todos los otros gastos como combustible, herramientas, papel, energía, agua, gas, etcétera", dijo Balverdi.

"Que cada uno cumpla su parte"

El intendente Rubén Méndez, por su parte, reconoció los problemas financieros de la comuna, pero aclaró que "desde el Gobierno provincial me giraron ayer un pequeño saldo que nos permitirá pagar los sueldos a partir del sábado".
Ante los recurrentes problemas presupuestarios, el jefe comunal atinó a explicar que "así como la coparticipación mermó un 40% en los últimos meses, nuestra recaudación genuina también lo hizo y eso complicó el panorama".
Y en cuanto a la resolución de suspensión de Ramón Ramos, el agente sumariado, anunció que "la vamos a dejar firme, porque la gente tiene que comprender que a un funcionario hay que tratarlo con respeto".
"No puede ser que ante reiteradas faltas de respeto, insultos y amenazas nos quedemos de brazos cruzados", agregó.
Finalmente, ante la situación de crisis financiera, advirtió que llegó el tiempo "en que cada operario, por más humilde que sea su puesto, se dedique a cumplir sus funciones, porque no podemos seguir manteniendo gente que marque tarjeta y desaparezca. Cada uno tiene que cumplir con lo que le toca trabajar".

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