Barrio Nueva Esperanza, sureste de Tartagal, jueves 18 de agosto, 11.20. Una camioneta Ford EcoSport roja ingresa a la calle Santa Ana, a pocos metros del centro de salud y cerca de una escuela. Adentro van tres personas. Segundos después aparece un auto de color gris; junto a su conductor están otras tres personas. Un tercer vehículo también se detiene; siete hombres bajan, sacan sus armas y se inicia un tiroteo nunca antes visto en un barrio de Tartagal ni en ninguna otra ciudad salteña.
"La gente se tiraba al piso en las veredas, en la calle. Hubo algunos que corrieron y se refugiaron en el centro de salud. Como eran casi las 12, había mamás y papás que ya estaban yendo a buscar a sus hijos a la escuela que también corrieron porque temían que les pasara algo. Fue algo terrible. Nunca se vio esto aquí. Tuvimos mucho miedo", dijo un vecino horas después de que cesara el tiroteo y cuando policías de la Brigada y de Criminalística rastreaban el lugar.
Lo sucedido se pudo reconstruir con el relato de los vecinos. La Policía, la Secretaría de Seguridad y la Fiscalía Penal 2 fueron escuetos al informar.
Se supo que el enfrentamiento se produjo con armas 9 milímetros. Pero un testigo del tiroteo dijo haber visto que un hombre tenía una ametralladora "de esas que son chicas".
"Fue todo muy rápido; los hombres de la EcoSport se subieron y salieron muy rápido, los de otro auto los empezaron a seguir mientras les seguían disparando. A los minutos llegó la Policía porque alguien avisó al 911 sobre lo que estaba sucediendo", relató otra señora del barrio.
La camioneta y el herido
La Policía inició la investigación de inmediato. Poco después de la balacera encontraron la EcoSport roja abandonada en la ruta nacional 86 (que va a Tonono), a mil metros de la ruta nacional 34, en un sector cercano a los barrios Roberto Romero y San Silvestre.
Al revisarla, confirmaron que tenía diez impactos de bala en la carrocería.
Pasó poco tiempo hasta que desde el hospital Juan Domingo Perón le informaron a la Policía que había ingresado un hombre gravemente herido por al menos dos disparos, uno en la cadera y otro en el hígado.
Fue identificado por la Policía como Alfredo Rojas, de 35 años, quien vive en el barrio San Silvestre (muy cerca del lugar donde estaba la EcoSport).
"Él le dijo, extraoficialmente, a la Policía que quien iba en el otro auto es el "Bicho'' Orellana y que los quisieron asaltar", contó una fuente que pidió no ser identificada.
Un hecho inédito
El tiroteo en la zona sureste de Tartagal no tiene antecedentes. En las horas que siguieron al hecho, en los lugares donde investigó la Policía no encontró drogas ni elementos que relacionaran el enfrentamiento de las dos bandas con el narcotráfico. Sin embargo, vecinos y fuentes cercanas a la fuerza de seguridad casi no tienen dudas de que el tráfico de estupefacientes está detrás de este tiroteo. "O fue un ajuste de cuentas por drogas o fue una mejicaneada; no hay otro motivo posible", sostuvo la fuente. Un dato que abona esa hipótesis: el área de Drogas Peligrosas de la Policía intervino desde el primer minuto para dilucidar el caso.

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<div>La EcoSport roja tiene diez disparos en su carrocería.</div><div><br></div>
La EcoSport roja tiene diez disparos en su carrocería.


"Por qué le hicieron eso a él"

Según su tía, Alfredo Rojas se encuentra "muy grave". La tía del muchacho herido tras la balacera en Nueva Esperanza expresó la preocupación por lo sucedido y la delicada situación de salud de Alfredo Rojas. "Él estaba trabajando en el campo y paro unos minutos para comer algo en una confitería. No sabemos qué paso, si se trató de una confusión, pero recibió disparos y quedó muy grave", sostuvo, y al mismo tiempo exigió que se investigue el hecho y se castigue a los responsables. "Queremos saber quién hizo esto y por qué".
La tía del joven herido indicó que previo a la balacera Alfredo circulaba en una camioneta junto a dos muchachos más, quienes trabajan como ayudantes en el campo cortando madera. Según la mujer: "Mi sobrino recibió dos disparos y la camioneta tenía unos siete tiros más. Estamos todos asombrados porque él -por Alfredo Rojas- es un chico trabajador que nunca tuvo problemas con nadie, queremos saber por qué le hicieron eso, por qué a él", insistió Carmen Rojas, tía de la víctima.
"Trabaja como chofer de un camión y cortando madera, lo hace por lo general con dos muchachos más que son ayudantes. Es un buen muchacho que nunca tuvo un problema, tiene su familia, su mujer y sus hijos". Según las declaraciones, Alfredo recibió al menos dos disparos y uno de ellos le impactó en la zona del hígado. "Los médicos nos dijeron que su estado es muy grave, de los dos tiros que recibió a uno no se lo pudieron sacar porque es de mucho riesgo", sostuvo.
Conociendo a su sobrino, Carmen descartó se haya tratado de un ajuste de cuentas. "Le pido a la Justicia que investigue, por favor, tienen que aparecer los responsa bles".
"No podemos afirmar que sea un hecho de narcotráfico"
El secretario de Seguridad, Jorge Ovejero, fue cauto y espera la investigación. "En el norte de la provincia está instalada la problemática de la frontera, que hace al tránsito permanente y al comercio legal e ilegal, pero no estamos en condiciones de afirmar que (el tiroteo en Tartagal) se trate de un hecho relacionado con el narcotráfico; eso lo determinará la investigación de la Fiscalía y de la Unidad Regional 4", afirmó Jorge Ovejero, secretario de Seguridad de la Provincia.
El funcionario reconoció, al hablar con El Tribuno anoche, lo inédito del tiroteo en un populoso barrio de Tartagal.
"Fue, efectivamente, un episodio muy violento, y nosotros hemos puesto todos nuestros recursos para que avance la investigación", aseguró.
Al hacer una reconstrucción siguiendo lo relevado por la Policía, Ovejero coincidió, en términos generales, con el relato que dieron los vecinos sobre lo ocurrido: tres vehículos llegaron al barrio Santa Ana, conductores y acompañantes se bajaron y se cruzaron en un tiroteo que atemorizó a todos los que pasaban por ese lugar, ayer minutos antes del mediodía.
"Efectivamente se encontraron en la calle y las veredas vainas servidas 9 milímetros, pero aún no tenemos el informe completo de Criminalística, por lo que no podemos confirmar lo de la ametralladora", dijo el funcionario.
Sobre el único detenido que había hasta anoche, el secretario de Seguridad se abstuvo de confirmar nombres que este reveló al señalar con quiénes se enfrentó a los tiros en Tartagal.
"No queremos dar datos de esta persona porque como lo que dijo aún no está formalizado en la investigación, corremos el riesgo de que luego se desdiga al declarar ante el fiscal", aseguró.

¿Quién es el Bicho?

Ricardo "Bicho" Orellana es un nombre conocido en el ambiente delictivo de Tartagal. Vivía en el barrio Santa Rita y se trasladó a la Misión Tapiete. El 20 de enero de 2013 fue detenido junto a "Loro" Bravo por haber asaltado a una funcionaria del Juzgado Correccional Nº 2 de Tartagal, bajo la modalidad de motochorro, y haber robado en la casa del entonces jefe de la Unidad Regional 4, Fernando Camacho.

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