Dejarse llevar. Suenan los villancicos con instrumentos andinos. Hay aroma a musgo fresco. Se encienden las luces, cambian y simulan el día, el atardecer y el anochecer. Más de 200 piezas en perfecto estado representan las escenas bíblicas más contadas. Para verlo, hay que ir hasta villa Chartas, al pasaje Anta 1538, entre las 18 y las 24.
Sobre una superficie de cuatro por cuatro metros, Santiago Adolfo López montó un gran pesebre. Recuerda que desde que era niño acompañaba a su madre a colocar a los pastores, los ovejas y a los Reyes Magos. Sin hacer muchas cuentas, dice que lleva unos 70 años con esa tradicional tarea.
Muchas de las piezas de yeso, sostiene, tienen casi un siglo. Eran de su madre.
Santiago es un docente jubilado. Muestra cada una de las piezas. De fondo, se escucha caer el agua de una cascada.
El hombre se entusiasma. Se esconde detrás del pesebre y pone sus manos sobre un tablero. Desde allí maneja más de 150 focos que dan vida a su "establo".
Aldo López, hermano de Santiago, cuenta: "El arma todo, es un trabajo artesanal. Le apasionan los pesebres".
Santiago López, docente jubilado: "Desde que era niño ayudaba a armar el pesebre. Es una tradición que debe continuar"
Recrear la escena del nacimiento de Jesús le llevó dos meses, como cada año. Debe preparar las tarimas, los circuitos eléctricos, los cerros y dejar todo en condiciones para que vecinos y amigos puedan disfrutar de su creación.
Asegura que las fotos del pesebre participaron en una exposición mundial que se realizó en Córdoba a mediados de año.
Esta tarde, la casa de los López-Ceballos abrirá sus puertas. Como acostumbran, cada 28 de diciembre, Día de los Inocentes, homenajearán al Niñito y a todos aquellos que murieron por la decisión del rey Herodes. Santiago espera la visita de sus excompañeros de las escuelas Almirante Brown y de la Armada Nacional. Invitó también a quien quiera participar a sumarse a la convocatoria, desde las 18.
Este año elevarán oraciones para que se acabe el conflicto en Siria. "Es terrible que mueran niños. También pediremos por ellos", dijo, entre lamentos, el jubilado.
Los hermanos López añoran los tiempos en que los niños adoraban los pesebres y pasaban tardes enteras cantando villancicos. Hoy, relatan, los tiempos cambiaron y la atención en los pesebres dura unos minutos.
"Cuando termina el canto de los ángeles, cuando se apaga la estrella del firmamento, cuando los reyes vuelven a sus palacios, cuando los pastores se reúnen con su rebaño, entonces comienza la tarea de la Navidad", dicen.
Con esa introducción, plasmada en un folleto, Santiago recibe a los visitantes.
El Niño ya está en el pesebre. pasó la Nochebuena pero el tiempo navideño prosigue.
El pesebre estará en esa casa de villa Chartas hasta el 2 de febrero, día de Virgen de la Candelaria.

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