Sara Mata, profesora salteña y reconocida historiadora argentina, es una de las voces autorizada no solo para hablar de la gesta de Güemes, sino de la del general José de San Martín. En este caso, El Tribuno consultó a la docente de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) acerca del padre de la patria con motivo del 166º aniversario de su paso a la inmortalidad. La autora de "Tierra y poder en Salta. El noroeste argentino en vísperas de la independencia", y de otros libros, expresó que el mejor homenaje que podríamos hacerle a San Martín es recuperar un poco de desprendimiento personal y poner las energías en objetivos más importantes. Mata hizo un profundo análisis de lo que fue la gesta sanmartiniana de la que el general Martín Miguel de Güemes fue uno de los actores fundamentales como custodio de la frontera norte.

¿Cómo analiza el fenómeno San Martín?
Cuando uno analiza la gesta de San Martín no puede dejar de llamar la atención su decisión de poner al servicio de la patria un proyecto político que apuntaba no solo a afianzar la independencia de nuestro país sino de los pueblos de América. Esto lo llevó a regresar al país donde si bien había nacido no lo conocía en profundidad porque se había ido siendo niño a España. Para lograr su cometido tuvo que enfrentar un proceso tan prolongado como difícil. Esa decisión política tan inquebrantable hizo que haya tenido éxito, con todas dificultades que esta empresa implicaba. Tuvo éxito en lo que se propuso, como fue derrotar al foco realista instalado en Lima y que en aquel momento representaba la mayor amenaza para los países de sudamérica que luchaban por su emancipación. Su compromiso alcanza enorme dimensión cuando uno analiza en qué contexto afrontó este desafío y en las condiciones que lo hizo.
La idea de una monarquía que impulsaba San Martín era una posibilidad de organización política como cualquier otra. Güemes fue sin duda el gran sostén de San Martín cuando este decidió el cruce de los Andes para libertar a Chile y Perú.
Tampoco deja de sorprender que haya decidido poner fin a su proyecto luego de aquel famoso encuentro con Simón Bolivar en Guayaquil. ¿Que pasó? ¿Se frustró?
Se habló mucho de ese histórico encuentro, de que cedió su posición frente a Bolívar. Yo no hablaría de frustración. Lo que pasó es que se vio obligado a ceder ante Bolívar porque las condiciones de San Martín a esa altura de las circunstancias no eran las óptimas. En Argentina no tenía un centro de poder que lo respaldara. Hay que tener en cuenta que a partir de 1820 Buenos Aires dejó de tener supremacía sobre los territorios de la Provincias Unidas del Río de la Plata, a lo que se sumaron las permanentes luchas intestinas que imperaban en el país.
¿Cómo hizo para conquistar Chile y Perú?
Si bien el Congreso avaló el proyecto del cruce de la cordillera de los Andes, no recibió el apoyo que se requería para afrontar semejante desafío. El apoyo fuerte lo recibió de Bernardo O''Higgins en Chile, pero tuvo conflictos muy fuertes en Perú, donde para él no fue sencilla su permanencia. Lima era una ciudad con una multiplicidad de problemas políticos internos que dificultaron su tarea. El grupo realista, a pesar de haber sido dominado por el Ejército de San Martín, continuaba teniendo fortaleza. El virrey se había trasladado al Cuzco, es decir que toda la zona de la sierra continuaba bajo el dominio de las fuerzas monárquicas. Además, con el correr del tiempo se fue quedando sin recursos para seguir sosteniendo la lucha.
¿Piensa que llegó debilitado al encuentro con Bolívar en Guayaquil?
No sé si debilitado, pero la realidad indicaba que Bolívar tenía mayores vinculaciones en el exterior. Había viajado a Europa y Estados Unidos y por lo tanto las posibilidades de conseguir recursos eran óptimas. San Martín, en cambio, del apoyo de Buenos Aires y de lo que podía aportarle Chile, pero no era suficiente. Luego de ese encuentro en Guayaquil, él dice que va a volver. Es decir, la idea no era retirarse definitivamente, pero cuando regresó a Buenos Aires se encontró con un país sumido en una terrible discordia. Esto es lo que lo llevó a exiliarse a tal punto que decide morir en el exterior.
¿Piensa que San Martín se sintió frustrado porque su idea de instalar un gobierno monárquico no coincidía con la de Bolivia de formar una Federación de Estados Americanos?
La idea de una monarquía que impulsaba San Martín era una posibilidad de organización política como cualquier otra, lo mismo que la de Bolívar de instalar una República. Esas cosas pudieron haber jugado un papel importante. Sin embargo no creo que Bolívar lo haya obligado a abandonar su lucha. Hay que analizar las cosas en otro contexto. La situación de San Martín en Perú era complicada porque se había quedado sin recursos y ese no era un tema menor. Por eso insisto que a lo de Guayaquil hay que verlo dentro de ese contexto y no de una lucha de poder entre los dos libertadores.
¿Se podría decir que San Martín y Bolívar tenían pensamientos radicalmente opuestos?
Pienso que no. La idea de una federación que planteaba Bolívar también la tenía San Martín, pero bajo ningún punto de vista era contraria a la instalación de una monarquía. Se podría haber formado una federación y una monarquía a la vez. Lo que hay que ver es el momento que se estaba viviendo. Luego de la recuperación de trono de Fernando VII y de la caída de Napoleón en España, el Congreso de Viena instauró las monarquías absolutas al observar como inviable la República. Hubo muchos próceres, entre ellos Belgrano, que tenían ideas republicanas, pero en algún momento plantearon la instalación de monarquías, no como una posibilidad sino como una alternativa para terminar con las disputas políticas por el poder. A la luz de lo que había sucedido en Francia con la República, la posibilidad de entronizar a alguien como monarca no era una idea descabellada.
Su compromiso alcanza dimensión cuando uno analiza en qué contexto lo hizo. San Martín se vio obligado a ceder ante Bolívar porque las condiciones a esa altura de las cosas no eran las óptimas.
¿Qué significó el general Güemes dentro de la gesta sanmartiniana?
Fue sin duda el gran sostén de San Martín cuando éste decidió el cruce de los Andes. Güemes formó parte del proyecto sanmartiniano que empezó a gestarse a partir de 1816. San Martín pensaba que la libertad de los pueblos de Sudamérica no se iba a terminar si no se atacaba Lima y para ello había que hacerlo primero en Chile, que estaba ocupado desde 1814 por los realistas. El temor que había era que los realistas cruzaran los Andes antes que San Martín para atacar Mendoza. En ese sentido San Martín demostró que era un gran estratega militar y por eso decidió tomar la posta para sorprender al enemigo que se había hecho fuerte en Santiago de Chile. En este marco es que decide incluir dentro de este proyecto al general Güemes como custodio de la frontera norte.
¿Qué hizo Güemes?
Trató de construir una relación militar fuerte, no solo para custodiar la frontera sino para acudir en apoyo de San Martín en el Alto Perú, luego de haber sido designado jefe del Ejercito de Observación. Finalmente este objetivo no se pudo concretar porque Güemes murió en 1821. Por esta situación el proyecto recién se va a terminar de cumplir en 1824 cuando San Martín nombra en lugar de Gemes al general Arenales. Este es en apretado síntesis el escenario de la gesta sanmartiniana, de la que Gemes fue un activo participante hasta su muerte. Si bien San Martín pudo cumplir con el objetivo de libertar a Chile y Perú no pudo continuar con su empresa por falta de respaldo. En este punto creo que está la respuesta de haber decidido emprender su retirada.
Hay una sensación de que hemos perdido el patriotismo, que valoramos a San Martín, pero que no predicaremos con su ejemplo. ¿Cómo analiza lo que pasa en estos tiempos en el país?

Pienso que no solo hemos perdido eso, sino también la idea de comunidad y de solidaridad. Eso también es patriotismo. Es decir, defender lo propio con la idea de que estamos haciendo algo para el bien de todos. Y dejar de lado aquello del "sálvese quien pueda" , o "si no me toca no me importa". Es verdad que hay muchos países que demuestran con hechos una marcada cuota de patriotismo, quizás porque son países que han pasado por situaciones más trágicas que las nuestras y han tenido que desarrollar una idea más marcada en ese sentido. Sin embargo tenemos que reconocer que hay mucha gente que trabaja mucho por el país, que se preocupa, que lucha por una Argentina mejor. No estoy pensando en los políticos sino en gente común, como nosotros, y eso también es una muestra de patriotismo.
¿Cuál sería, a su juicio, el mejor homenaje que podríamos hacerle hoy al padre de la patria?
Creo que tendríamos que recuperar un poco de desprendimiento personal. El general San Martín es una muestra acabada de ese desprendimiento, en el mismo sentido que lo fueron Manuel Belgrano, Martín Miguel de Güemes y tantos otros patriotas. Pienso que hay que desprenderse un poco de las comodidades, de los intereses personales y poner las energías en objetivos más importantes.

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Sección Editorial

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Vicente Leo
Vicente Leo · Hace 1 mes

Discrepo con la Profesora Sara Mata. A la hora de hablar de desprendimiento personal debemos mencionar a Belgrano y no a San Martín. El vencedor de la Batalla de Salta, donó sus sueldos para la construcción de 4 escuelas y al morir entregó al médico que lo atendiera su reloj, lo único de valor que poseía.

Ram Test
Ram Test · Hace 1 mes

El tiempo que pasó en América, según señala Juan Bautista Sejean, “se limitó casi exclusivamente al cumplimiento del plan que le habían encomendado los masones de Inglaterra. Vino, realizó maravillosamente su cometido, y se fue…” Y nunca volvió. Se dedicó a vivir cómodamente con el dinero que los ingleses le habían dado de lo que ellos se llevaron de la nación caída y segmentada. “Llevaba San Martín en sus arcas seis mil pesos en dinero y quince mil en billetes de empréstito sobre Inglaterra… según liquidación realizada en Lima el 18 de diciembre de 1823.” Evidentemente, todos somos hijos de nuestros actos. No obstante, San Martín fue hijo biológico de sus padres, de los que también tuvo hermanos. Tuvo cuatro hermanos; uno de ellos, Juan Fermín Rafael, nació en 1774, y al igual que el “prócer” y los otros hermanos, fue militar. Desempeñó su carrera en Filipinas, donde murió el 17 de Julio de 1822, habiendo alcanzado el grado de coronel. Todo lo señalado nos permite afirmar con Norberto Galazo, que “San Martín es el padre de la patria, pero de esa patria inglesa, por cierto, que sirve para producir carnes y cereales y absorber la superproducción de la industria británica, esa patria que lleva a que Quintana en 1904 llegue a la presidencia de la Nación directamente desde el asesoramiento de las compañías inglesas, o que el Dr. Ortiz también llegue en 1938 a ser presidente siendo directamente asesor de las empresas ferroviarias inglesas.” (LA CONQUISTA BRITÁNICA DE ESPAÑA - JARABO JORDÁN - ESPAÑA)

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