El enfrentamiento entre el intendente municipal Rubén Méndez y los miembros de su gabinete contra quienes llevan adelante la toma de municipio y el bloqueo del ingreso a la fronteriza localidad de Salvador Mazza es total.
Ayer, miembros de las conocidas como ONG, en realidad cooperativas de trabajo que facturan por changas que hacen a la comuna, cortaron el puente internacional exigiendo obras para poder percibir algunos ingresos.
Las acusaciones mutuas en los medios de comunicación local entre los sectores enfrentados han llegado a tal grado de virulencia que hasta el destituido exintendente Carlos Villalba se animó a opinar en contra de la actual gestión.
Como se recordará, Villalba fue suspendido por el Gobierno de la Provincia, que le intervino la gestión luego de haber sido encontrado en un prostíbulo en la capital de la provincia y de que se le iniciaran acciones penales por supuesta trata de personas.
Esa fue la última actuación de Villalba durante su gestión al frente de la comuna, que ya venía de varios años de total anarquía y desmanejo de la administración a su cargo y de semanas enteras de ollas populares por parte de los empleados municipales exigiendo el pago de haberes. Aún así, el exintendente se animo a dar cátedra por una radio local sobre la manera de solucionar el problema, que incluye a familias que semanas atrás usurparon un predio de propiedad del hijo del intendente.
"Durante mi gestión compramos el predio que se había usurpado en ese momento y le dimos los terrenos a las familias sin que tengan que pagar un peso", declaró Villalba.
Para los miembros del Ejecutivo, otro de los dirigentes políticos de Salvador Mazza que fogonean la protesta es el exintendente Francisco Ibáñez.
"El hermano es el que les lleva la comida y descaradamente carga la leña para que mantengan el fuego de la olla popular", aseguraron los seguidores de Méndez a las radios locales, a la vez que se mostraron disconformes con la actitud del fiscal penal de Salvador Mazza, Armando Cazón, por no ordenar antes el desalojo de la Municipalidad y dejar crecer tanto la protesta sin intervenir.
"No ordena nada porque es hermano de Cristina Cazón, la vicepresidenta segunda del Concejo Deliberante que está enfrentada con Méndez y desea llegar a la jefatura comunal", interpretaron los vecinos.

"Con hijos argentinos"
Dentro de los manifestantes que permanecen bloqueando el acceso al edificio municipal se encuentran familias que semanas atrás usurparon un predio de propiedad de uno de los hijos del intendente Rubén Méndez.
Soledad Romero, una de las mujeres usurpadoras, recordó: "Antes de tomar esta medida fuimos a Tierra y Hábitat y ahí nos enteramos de que la compra del terreno se hizo por $50.000 el mismo día 10 de diciembre cuando Méndez asumía su mandato".
"A nosotros no nos cierra que un terreno de 90x100 sea tan barato, pero lo que nos confían los empleados municipales es que en realidad Méndez lo compró a ese precio porque el anterior propietario tenía una deuda grande con la Municipalidad y el intendente se la hizo desaparecer", explicó molesta.
Soledad reconoció que el argumento de Méndez para no aceptar la usurpación ni de ese ni de ningún otro predio obedece a que muchos de los usurpadores serían ciudadanos bolivianos que luego lucran con los terrenos adjudicados vendiéndolos a quienes realmente los necesitan.
"No es mi caso. Porque soy ciudadana argentina, nací y me crié en Salvador Mazza; hay otras mujeres que son bolivianas pero tienen hijos argentinos, por tanto todas tenemos derecho a tener un lugar donde vivir. Pero el intendente no da la cara, no quiere hablar con nosotros y lo único que pide es que la infantería nos saque a los golpes. Pero eso no va a pasar, porque nos vamos a quedar en este terreno", manifestó.
Lo que dicen los remiseros
Juan Zacur lidera un grupo de remiseros que protestan por el aumento de la unidad tarifaria municipal que pasó de $1,20 a $2,20 y que no se actualizaba hacía años. Pero a esa protesta nunca se plegó el Centro de Taxistas 13 de Abril de Salvador Mazza, el más antiguo de la localidad y que nuclea a más de 150 trabajadores del volante.
"Nosotros protestamos no solo porque nos aumentaron los impuestos sino porque ese aumento no se ve en obras. Las calles están hechas un desastre, tenemos hechos de inseguridad todos los días y no vamos a pagar más impuestos para que ningún vivo se lleve nuestra plata", argumentó el remisero.
Luego explicó que "los de 13 de Abril no se plegan a la protesta porque a ellos, por ser los más antiguos, la Municipalidad le hace descuentos y les da otros beneficios".
Los remiseros levantaron finalmente su protesta, de forma provisoria, luego de una reunión que mantuvieron con el jefe comunal en dependencias de la comisaría local, durante la cual Méndez les prometió bajarles el impuesto en un 50%.
Y aclararon que el acuerdo es provisorio porque debían firmar un acta, pero como la comuna está cerrada no se pudo.

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