El uso de las hojas de coca es casi un ritual para muchos hombres en el norte argentino, algunos coquean para vencer el sueño, para suplir la falta de agua y muchas veces de alimentación, o simplemente como un hábito que produce una sensación de bienestar.
Una costumbre milenaria que más allá de sus efectos a veces puede ser mortal, ya que existen personas que se duermen mientras tienen las hojas de coca en su boca, corriendo serios riesgos de ahogarse. Fue lo que le pasó a don Vicente Sarapura, de 79 años, hallado sin vida por su hijo de 45 años.
Muchas veces las muertes de las personas suelen ser tan inusuales como inexplicables. En esta oportunidad el desgraciado hecho que ocurrió ayer en una vivienda de La Silleta llamó la atención de las personas que conocían a Vicente Sarapura y se lamentaban por su fatídico final.
Según fuentes policiales, el cuerpo del hombre fue hallado por su hijo, de 45, quien se hizo presente en la dependencia policial cerca de las 5.30.
Según manifestó ante los uniformados, su padre se encontraba sin vida en su casa, ubicada en el paraje conocido como La Cuesta, a unos 45 kilómetros de La Silleta.
El hijo de la víctima señaló que Sarapura habría estado bebiendo y se durmió mientras coqueaba, situación que le habría causado la muerte.
Cerca de las 10.30, y tras consultar con el juez de turno, se ordenó que se hiciera presente en el lugar personal de Criminalística, Bomberos y el médico legal. Más allá de los rumores del vecindario, quienes apuntaron que el hombre había estado bebiendo alcohol y luego se durmió con las hojas de coca en su boca, se esperaba la autopsia para confirmar los motivos que provocaron el lamentable deceso.

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