Como ocurrió hace 30 años, uno grupo de matrimonios jóvenes decidió repetir la historia de sus padres cuando muchas familias sin techos decidieron asentarse en el barrio Unión, ubicado en el norte de la ciudad. Desde hace 20 días 14 familias con hijos pequeños están asentadas en dos canchas situadas en el mismo barrio, detrás del Centros Integradores Comunitarios (CIC). "Las casas de nuestros padres han quedado chicas porque algunos tenemos hasta cuatro hijos, no estamos en condiciones de pagar un alquiler, tampoco posibilidades de que Estado nos resuelva a corto plazo el problema y por eso decidimos asentarnos en esas dos canchitas que nadie las usa", expresó a El Tribuno Hernán Gutiérrez, uno de los ocupantes.
Los afectados por esta problemática, acompañados por sus padres y sus pequeños hijos, se presentaron ayer durante la sesión del Concejo Deliberante para pedir la intervención del cuerpo. Fue el concejal Arturo Borelli, quien pidió un cuarto intermedio para escuchar el planteo de los vecinos, lo que se concretó en la sala de la presidencia con la presencia de los presidentes de bloques.
La vocera del grupo, Liliana Márquez, contó que el barrio Unión se creó con el esfuerzo de los vecinos, quienes afrontaron los gastos para tener agua, luz y cloaca. "Nuestros hijos han crecido, tienen familia, pero las casas de los papás no dan abasto y por eso decidieron ubicarse en esas dos canchas que no se usan, porque en el barrio tenemos otros espacios deportivos". Márquez dijo que se trata de terrenos municipales y lo que piden es que sean transferidos a los jóvenes matrimonios. "Los chicos no quieren que se los regalen, sino que están dispuestos a pagarlos con una cuota acorde a su ingresos", dijo.
La presidenta interina del Concejo Deliberante, Frida Fonseca, informó que la Municipalidad ya tomó cartas en el asunto y solicitó a los organismos competentes información para determinar en qué condiciones se encuentran esos terrenos y los estudios de factibilidad para saber si pueden ser habitables. "Creemos que al propio barrio le va a venir bien que ese predio sea habitado porque ahora únicamente sirve como refugio de algunos chicos que se drogan o como campo de batalla cuando se enfrentan con la policía", contó Liliana Márquez.
La concejal Romina Arroyo sostuvo que en la medida que los terrenos sean de la Municipal, es el órgano legislativo que ellos integran el encargado de resolver si el predio puede ser transferido, en tanto se cumplan con todas las normas establecidas por ordenanza. La reunión se desarrolló en una clima de armonía y los concejales se comprometieron a agilizar los trámites para darles una respuesta a corto plazo.

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