Fue un accidente laboral con suerte. Ayer, cerca de las 11.30, un obrero de la empresa Ceosa, que construye un canal de riego en las afueras de Campo Quijano, se cayó a una zanja de tres metros de profundidad, quedó semienterrado y salvó su vida de milagro.
Según sus compañeros, el hombre estaba junto a un montículo de tierra, en la orilla de la zanja. Una motoniveladora movió la tierra y lo desestabilizó. El trabajador cayó y encima le llovieron tierra, piedras y escombros, que lo taparon hasta el tórax. Bomberos, policías y sus propios compañeros lograron sacarlo a pico y pala cerca de las 12.50.

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