Terrible susto se dio Ramón Amaya, un vecino de 73 años del barrio Portezuelo Norte, cuando en la siesta del miércoles escuchó el estruendo que produjo la caída del muro de contención del fondo de su casa, al ceder ante la fuerza del cerro.
Los vecinos del barrio, ante el llamado a Agua y Energía, se encuentran en estado de alerta debido a las condiciones en que se hallan los muros de piedra ubicados en los fondos de sus viviendas y que contienen el cerro. El problema es permanente, dicen los vecinos, no solo en las épocas de precipitaciones. "Las calles ceden y se producen roturas de caños y de asfalto", dijo uno de las personas afectadas.
Atemorizados
En medio de la conmoción que todavía se vive en la ciudad después de la lluvia del martes a la noche que produjo daños materiales e inconvenientes en la vida cotidiana de los salteños, el miércoles en plena siesta el murallón ubicado en los fondos de la casa de Amaya, ubicada sobre la calle 13 de Julio, cedió cayendo piedras de gran tamaño y parte del cerro en su patio. "No ocurrió una tragedia porque de casualidad don Ramón no estaba en el fondo y porque parte del murallón ya estaba apuntalado", dijo su vecino Claudio Gasparini.
Nadie los escucha
El problema es muy antiguo. Ramón Amaya, el vecino damnificado, le contó aEl Tribunoque hace 43 años que vive en esa casa. "Yo me mudé en 1973 y siempre hemos tenido este inconveniente. Mi hijo presentó varias notas a Obras y Servicios de la Municipalidad de Salta, pero nunca tuvimos una respuesta", dijo.
Silvia Ruiz Arroyo VECINA DEL BARRIO Días antes de que cediera el muro decidí vaciar la pileta donde jugaban mis nietos. Podría haber sido una tragedia.
Claudio Gasparini, vecino de Amaya, contó que en el barrio se ha realizado una serie de reclamos y expedientes que circulan en la Municipalidad en diferentes gestiones y "hasta el día de hoy no hemos tenido una respuesta seria. Como siempre, están esperando que se produzca una desgracia para reaccionar. El paredón de mi casa también está desplazado y por allí se filtra agua que viene del cerro y de las cañerías rotas también", sostuvo. Y agregó: "El problema es invierno y verano, no solo las lluvias nos afectan sino que el cerro va cediendo, se rompen las calles y colapsan las cañerías, por ejemplo en la avenida Del Turista que está arriba nuestro también tienen este problema", dijo Gasparini.
La historia de Silvia
Silvia Ruiz Arroyo le contó aEl Tribunoque hace 12 años cedió el muro de su casa. "De los 10 metros de ancho que tiene, se cayeron los siete metros del medio y después de mucho andar lo yaparon por orden de la Procuración de la Provincia, pero nadie supervisó la obra y ahora, cuando se cayó el muro de Amaya, el de mi casa se comenzó a vencer, incluso entre las uniones de las piedras se puede ver la grieta", dijo Silvia.
La muralla de los fondos de la casa de Ruiz Arroyo está resentida y las grietas y la deformación se pueden ver a simple vista.
"Fue en febrero de 2004 cuando se produjo el derrumbe espantoso que tapó el asador y no mató a los perros por milagro. Tuvieron que venir con esas estructuras de puente bailey para poder parchar el murallón. Hay piedras que han quedado en el patio de mi casa porque no las pudieron sacar".
Silvia aclara: "Antes ésta era la última calle, ahora está la Avenida del Turista, hay casas, piletas de natación y todo eso ejerce presión sobre el cerro que da a nuestros fondos".
La barriada tiene más de 40 años y desde hace tiempo que vienen con este problema. Incluso hay un informe realizado por el geólogo Carlos Taballione en el que se da cuenta de la peligrosidad de la zona por las características del terreno.
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