La provincia que vio nacer al Frente para la Victoria se enfrenta a una conflictividad social a punto de estallar por el cóctel de despidos, sueldos adeudados, obras paralizadas y protestas sindicales.
Apenas asumió, la gobernadora Alicia Kirchner anunció un fuerte recorte en la planta de personal estatal de Santa Cruz. Al mismo tiempo, las obras de Austral Construcciones, compañía de Lázaro Báez y una de las mayores empleadoras de la provincia, se vieron paralizadas porque el Gobierno nacional dejó de entregarle fondos para concretarlas.
Por tercer día consecutivo, este miércoles albañiles del sindicato de la Uocra cortaron rutas en las localidades de Río Gallegos, Caleta Olivia y El Calafate, para reclamar a Austral Construcciones y empresa Kank y Costilla el pago del medio aguinaldo y las dos quincenas de diciembre.
Las compañías alegan que hasta tanto el gobierno de Mauricio Macri no les gire los pagos no podrán cumplir con sus deudas. Pero, según publicó ayer Infobae en exclusiva, eso parece improbable: el mes pasado, Vialidad Nacional envió a la empresa de Lázaro Báez una carta para informarle que los dineros adeudados "se encuentran imposibilitados de ser abonados debido al agotamiento de las partidas presupuestarias".
Ayer, el abogado Roberto Marcelo Saldivia, representante tanto de Austral como de Kank y Costilla, envió a la Secretaría de Estado y Trabajo una nota para informar que deberán proceder a despedir trabajadores si no pueden cobrar las certificaciones de obras.
Según la Uocra, los empleados cesanteados podrían ser hasta 1.800, un número preocupante.

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