El poste había sido denunciado por su mal estado. Un chico se salvó de ser aplastado. La ART lo abandonó y el hospital de Salta no lo atendió. Algunos vecinos pensaron que se trataba de una réplica del sismo.
Daniel Gramajo (35 años), un operario de una empresa de televisión por cable de la ciudad de General Güemes, se encontraba realizando un recambio de cable en el Bº Cooperativa debido a que un tramo del mismo había sido cortado durante la noche.
Fue el mismo día que El Galpón sufriera un duro golpe de la naturaleza. Alrededor de las 11 de la mañana, Gramajo tuvo que subir por una escalera a lo alto de un poste de cemento perteneciente al tendido de la red eléctrica de la empresa EDESA de unos 8 metros de altura, para completar el recambio. Cuando la primera parte estaba concluida y uno de los tramos ya se había reconectado, solo faltaba unir el otro extremo del cable nuevo a la caja de conexiones instalada en lo alto del poste.
Con todos los elementos de seguridad puestos como cinturón y casco, el operario estaba tensando el cable cuando comenzó a sentir golpes secos en la parte inferior del poste. "El poste comenzó a inclinarse hacia adelante, y los ruidos continuaron uno por uno, entonces me di cuenta que se estaban cortando los hierros que conformaban su estructura", recordó Gramajo de aquel terrorífico momento.
Por la empedrada calle Humahuaca, en esos momentos pasaba Cristian Zárate, de 20 años, quien circulaba empujando un carrito con bolsas llenas de tierra para plantas, el operario desde arriba comenzó a gritarle que se apurara porque el poste podía caerle encima, pero Cristian no entendía lo que pasaba. Tampoco un grupo de albañiles que trabajan en una obra justo en la vereda opuesta. Cristian decidió apurar con mucho esfuerzo el paso y segundos después el poste arrastrando el cuerpo de Gramajo, se estrelló contra el suelo. "Si hubiera estado dos pasos más atrás me caía encima, estoy seguro que este muchacho con sus gritos me salvó la vida", comentó el dueño del carrito.
POSTE1.jpg
Daniel Gramajo, el operario de la empresa de cable de General Güemes.
Daniel Gramajo, el operario de la empresa de cable de General Güemes.
Gramajo hizo mucho más que gritar, según Mariano Zárate uno de los albañiles, lo vieron hacer fuerza para demorar la caída: "Lo vimos aferrarse al poste y hacer una inmensa fuerza con el cable que había envuelto a su alrededor para que no cayera rápido y permitir que el chico del carro pase y no le caiga encima, todo esto mientras gritaba que se apure, creo que pensó más en la otra persona que en sí mismo".
El cinturón de seguridad colocado alrededor del poste lo arrastró en la caída, cayó encima de su estructura y por algunos minutos no se movió, cuando las personas llegaron para auxiliarlo, comenzó a moverse mostrando un rostro ensangrentado y gestos de dolor. A pesar que todos le pedían que se quedara recostado, Gramajo volvió a pensar en la seguridad de los demás y no en la suya. "Las personas me retaban y me pedían que me quede quieto, pero yo vi que habían muchos cables de electricidad tirados en toda la calle, por eso me levanté y puse los conos que tenía en mi camioneta alrededor del poste para que nadie se electrocutara por accidente".
Una vez en el hospital Castellanos de General Güemes se pudo comprobar que no tenía quebraduras, solo fisuras que fueron tratadas, mientras que la sangre en su rostro fue producto de un corte con el casco de seguridad, que sin dudas lo protegió muy bien, solo restaba un estudio por posibles golpes internos.
POSTE2.jpg
Cristian Zárate, quien vendía tierra para plantas, y se salvó de ser aplastado por el poste.
Cristian Zárate, quien vendía tierra para plantas, y se salvó de ser aplastado por el poste.
Irritación de los vecinos
La falencia que presentaba el poste de EDESA fue denunciado en dos oportunidades por la familia Lucas, debido a que se encontraba pegado a la pared de su vivienda: "La segunda vez que realicé la denuncia vinieron a ver, me dieron la razón de que era peligroso, me aseguraron que en una semana lo solucionaban, pero nunca más volvieron, eso fue hace un mes y medio", expresó uno de los integrantes de la familia. Postes peligrosos como éste los hay por toda la ciudad, tanto de la empresa EDESA como de Telecom, a pesar de las constantes denuncias y reclamos, las soluciones nunca llegan.
Fallas de la ART y del Hospital Papa Francisco
La ART contratada por le empresa de cable, envió un móvil para trasladar a Daniel Gramajo hacia la ciudad de Salta, donde le realizarían todos los estudios necesarios para determinar con certeza las consecuencias del accidente. Lejos de realizarle un trato diferencial por el accidente de trabajo, el móvil de la ART lo depositó en el hospital Papa Francisco y se retiró. Allí se quedó Gramajo esperando por una atención, algo que nunca ocurrió. "Los médicos cuando me veían en la espera me preguntaban qué hacía ahí y se retiraban, nadie me atendió, después de 5 horas de esperar me retiré por mis propios medios, no sé para que me llevaron", declaró la víctima del accidente.
Tremendo susto y se pensó en otro sismo
La mañana del sábado tuvo como tema central el movimiento sísmico que afectó a El Galpón, el temor por las réplicas generó varias horas de psicosis. Cuando el poste cayó al suelo, provocó un gran ruido acompañado por corte de luz y de la TV por cable, los vecinos más cercanos al lugar del accidente, salieron a la vereda pensando que se trataba de una de las tan temidas réplicas. "Me sobresaltó el ruido y como en forma inmediata se cortó la luz en lo primero que pensé fue en un temblor, salí fuera de la casa asustada al igual que mis vecinos", declaró Teresa.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Comentá esta noticia