El ministro de Salud de Córdoba, Francisco Fortuna, confirmó ayer el primer caso de zika autóctono que se detectó en el país.
El caso corresponde a una mujer y fue transmitido por vía sexual y no por la picadura directa del mosquito.
Además, el funcionario precisó que las muestras analizadas en el Instituto Maiztegui, de Pergamino, "confirmaron el diagnóstico" preliminar de la transmisión del virus por vía sexual.
Fortuna recordó que la afectada es una mujer que tuvo relaciones sexuales con su pareja, un hombre que permaneció durante un mes en Colombia y en los últimos dos días antes de su retorno a Argentina presentó erupción y fiebre.
"El hombre, antes de regresar de Colombia, consulta en un centro de salud de ese país por un cuadro febril, le diagnostican zika y, portando el virus, ingresa a Córdoba", había explicado el ministro.
Tras llegar a la Argentina, "prácticamente de manera inmediata mantiene relaciones sexuales con su pareja y a partir de allí, a los pocos días, la mujer presenta la sintomatología y se le confirma en el laboratorio principal de la provincia la presencia de la enfermedad", contó entonces.
La mujer contagiada y su pareja se encontraban en buen estado de salud tras superar el período de epidemia.
Según datos de la OMS, más de una veintena de países y territorios, en su mayoría de Latinoamérica, son zonas de riesgo de contagio por zika, transmitido por el mismo mosquito que transmite el dengue y el chikungunya.
El virus suele provocar fiebre, ojos rojos sin secreción y sin picazón, erupción cutánea con puntos blancos o rojos y, en menor frecuencia, dolor muscular y articular.

El símbolo del zika

El mundo conoció la existencia de la microcefalia asociada a este virus de la mano de la imagen de un pequeño y su madre. El virus del zika y la microcefalia se dieron a conocer a través de la historia de Solange Ferreira, de 39 años, y su bebé José Wesley.
Poco tiempo después de darse a conocer la magnitud de los casos del virus, esta madre, residente de Pernambuco, al noreste de Brasil, conoció a Felipe Dana, fotógrafo de la agencia de noticias Associated Press.
La madre de José Wesley tiene otros tres hijos Elielson, de 16 años, Elisson, de 10, y Elenilson, de 5, y afirma sorprendida que nunca se equivoca con el nombre del pequeño. "Finalmente conseguí decir Wesley sin equivocarme", dijo.

Una conmovedora historia

Cuando el mundo conoció los efectos de la microcefalia asociada al virus del zika en familias brasileñas, lo hizo principalmente a través de los rostros de Solange Ferreira, de 39 años, y su bebé, José Wesley. En diciembre, poco después de que se descubriera la magnitud de los casos de malformaciones, la madre de Pernambuco, en el noreste de Brasil, fue un vivo testimonio. Más allá de rumores y teorías de la conspiración: lo último que se sabe sobre el vínculo entre zika y microcefalia.
Los padres de José esperan por las sesiones de rehabilitación para su hijo, que ya tiene cuatro meses.
"Lo que yo más quería era que comenzaran de una vez los tratamientos, para que no quede más atrasado de lo que ya está", dijo la madre angustiada a la BBC Brasil.
Acostumbrada a mezclar los nombres de sus otros hijos Elielson, de 16 años, Elisson, de 10, y Elenilson, de 5 afirmó que se sorprende al decir siempre correctamente el nombre de José Wesley cuando da entrevistas. "Finalmente conseguí decir Wesley sin equivocarme. ¿Te imaginas si también le hubiera puesto un nombre que empezara con la misma letra 'e'? Menos mal que le puse José", bromeó.

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Sección Editorial

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