Una serie de ruidos se escuchan en el agro en el inicio del tan mentado segundo semestre y si bien no destruyen la luna de miel del campo con el Gobierno, encienden luces de alerta. La Federación Agraria Argentina que estaba más cercana al gobierno kirchnerista en el último tramo de la gestión de Cristina Fernández ya amenazó con la posibilidad de realizar movilizaciones en las próximas semanas. Estas medidas de protestas serán decididas en asambleas zonales que efectuarán los próximos 16 y 23 de julio los adherentes a la FAA en cada uno de sus 16 distritos, a lo largo de toda la Argentina. El anuncio se justificó tras una serie de temas que jaquean la agenda negativa agroindustrial y que son quejas que se escuchan en los ámbitos más variados: problemas en la actividad porcina, la situación de las economías regionales, la deplorable situación de la lechería, entre otros. Un tema que une puntas es el acuerdo logrado por el Gobierno con la multinacional Monsanto para el control de los granos que quedaría en manos del Estado y le daría a la empresa facultades sin que hayan sido consultadas las distintas partes interesadas, entre ellos los propios agricultores. En ese sentido los presidentes de las cuatro cadenas de valor que agrupan al maíz y sorgo (Maizar), soja (Acsoja), trigo (Argentrigo) y girasol (Asagir) analizaron este miércoles en el Congreso Maizar 2016 los alcances de la polémica. "Como representantes de las cadenas de la producción queremos ser parte activa en la discusión", afirmó Rodolfo Rossi, presidente de Acsoja al señalar que "el acuerdo que hubo no fue con todas las cadenas; hay sectores que no estuvieron", agregó. Aníbal Ivancich, presidente de Maizar, manifestó que "hay que lograr consensos en el Congreso para aprobar una nueva Ley. Para las cadenas es fundamental solucionar este tema". En tanto, David Hughes, a cargo de Argentrigo, señaló que "sería fácil llegar a un acuerdo dejando de lado temas ideológicos. Este sería un momento ideal para lograr una nueva Ley de Semillas consensuada por todos los sectores". Durante la tercera edición del Campus de Malezas organizado por Dow AgroSciences, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile ratificó que este año enviarán al Congreso una ley de semillas porque "la cadena semillera tiene que ser un eje estratégico del desarrollo del país". Aún cuando por su parte, el secretario de Agricultura de la Nación, Ricardo Negri, dijo que fortalecieron el Inase, el Instituto Nacional de Semillas, para el control, las dudas prevalecen porque el abuso de posición dominante de Monsanto no termina de resolverse. Omar Príncipe, presidente de la FAA consideró que está en curso la homologación del método de control de Monsanto a través de un sistema de detección de la tecnología Intacta, soja resistente a insectos, y se quejó de las demoras de la participación del Estado a pesar de los reiterados anuncios de que intervendrá. Otros de los tópicos que preocupan son el gasoil y los fletes que están cada vez más elevados, según los hombres de Federación Agraria que señalaron que la producción de granos soporta una alta presión tributaria. También reclaman que se reglamente la Ley de Agricultura Familiar 27.118. Mientras se lanzaban los festejos del Bicentenario en la provincia de Buenos Aires los referentes de la lechería se reunieron. "Hemos solicitado una inmediata recomposición del precio de leche cruda consistente en un aporte de $1,50 por litro de leche durante seis meses sobre la base de los $4,50 que la industria manifiesta pagar en el presente mes", informaron desde Confederaciones Rurales Argentinas en un comunicado este jueves. El pedido de las entidades se basa en el hecho de que el Gobierno nacional debe priorizar como razón de Estado la supervivencia del sector productivo lechero argentino que "está en franco quebranto como es de público conocimiento". Finalmente, se merece un párrafo el hecho de que la soja tribute el 30 por ciento, pero según un informe de la consultora Economía & Regiones, el Fondo Solidario conocido como Fondo sojero presentó una reducción de sus transferencias a las provincias del 45,3 por ciento respecto a junio de 2015, debido a la menor producción y el retraso en la cosecha por factores climáticos. Señales que marcan turbulencias: pero el campo, con todo, es el principal factor positivo de la economía argentina.

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Sección Editorial

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Re KennethU
Re KennethU · Hace 2 meses

Si los que se quejan son kirchneristas, la queja debe ser infundada. Lo que me gustaría escuchar en el agro es el rugir de motores de sembradoras, tractores y cosechadoras.

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