Desde el miércoles pasado, los taxistas de techo amarillo de Orán no pueden subir pasajeros en las paradas de Pichanal y sus pares de esa localidad tampoco podrán hacer lo propio en las paradas oranenses.
Presionados por la crisis económica y el aumento en los combustibles, los taxistas oranenses decidieron adecuar la tarifa, por lo que un viaje entre ambas ciudades ahora cuesta $30.
Enzo Agero, integrante del Centro de Taxistas de Pichanal, contó que el conflicto surgió luego del maltrato a los trabajadores del volante por parte de Pedro Coronel, presidente de la Unión Taxista Rural Compartida, también llamada los "techo amarillo". Coronel habría increpado a los taxistas pichanalenses porque a diario levantan pasajeros en La Mora, parada ubicada en Bolivia y Arenales, en el centro de la ciudad de Orán. Pero el enojo del dirigente no solamente fue por eso, sino porque considera que hay competencia desleal de sus vecinos, que mantienen el pasaje a 25 pesos.
El quiebre
Como consecuencia del uso de parada y tarifas, la comunidad de trabajadores del volante dejó formalmente sin efecto un convenio celebrado en 2010 entre las asociaciones de taxistas 23 de Abril y el Centro de Taxistas de Pichanal con la Asociación de Taxistas de Orán, en el cual acordaban un régimen de prestación de servicios en ambas ciudades. Como consecuencia de esta decisión los taxistas de Pichanal pusieron en conocimiento de sus pares de Orán que deberán retornar sin pasajeros, con idéntica disposición para los vehículos que retornen a Pichanal, situación que controla el personal de Tránsito Municipal de Orán.
Por su parte, el representante de la Asociación 23 de Abril, José Villalba, relató que el jueves pasado hubo discusiones con choferes oranenses que pretendían levantar pasajeros en el cruce, por lo que se encuentran actualmente en estado de alerta.
Frente a esta situación, Tránsito estableció un control fijo en el acceso a la localidad sobre la ruta nacional 50, que generó malestar a los taxistas foráneos. El personal municipal solicitó el acompañamiento de efectivos policiales.
Para agregar más leña al fuego, se supo que en este contexto la empresa de colectivos San Antonio incrementó la frecuencia de circulación en beneficio propio, afectando directamente a los taxistas locales. El panorama hasta ahora es de patrullaje en la zona para hacer visible la presencia policial y desalentar algún intento de desorden público, así como brindar apoyo al personal de Tránsito.

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