La recirculación de la trilogía erótica Cincuenta sombras de Grey reavivó los debates en el mundo occidental en torno de la representación del imaginario sexual, todavía atravesado por paradigmas machistas, mientras que la emancipación femenina "sigue dando examen".
Profesionales de distintas áreas señalan que se difunde un imaginario sexual violento, atravesado por paradigmas propios de una sociedad con fuerte raigambre machista.
Cincuenta sombras de Grey, de E. L. James, lleva vendidos más de 100 millones de ejemplares en todo el mundo y fue traducida a 52 idiomas.
"El texto está escrito siguiendo las reglas de los best-seller: claridad, narrativa sencilla y toca la morbosidad que se aloja en los recovecos de los humanos. Es evidente que su tendencia es machista y reafirma la sumisión de la mujer", señaló la filósofa Esther Díaz, al ser consultada acerca de los valores que pone en juego la saga.
Díaz se doctoró en Filosofía y es autora de obras entre las que se destacan La sexualidad y el poder y Las grietas del control.

El sadomasoquismo

Por su parte, la sexóloga Isabel Boschi afirmó cómo la literatura reproduce a menor escala ciertos estereotipos sociales y fue más allá al analizar cómo tales estereotipos conforman el vínculo entre hombres y mujeres. "La literatura recrea la forma de vincularnos en sociedad o de organizar nuestra mente, que es la pequeña sociedad subjetiva con la que nos entendemos a diario. Si nuestra forma de vivir en la ciudad es la de competir para ganar y para someter y poder así autoafirmarnos denigrando al perdedor, estos juegos de roles que implica el poder se transfieren a la relación de pareja. Esas tendencias de atacar o someterse para sobrevivir son innatas en los seres vivos. Así son los juegos sadomasoquistas", definió.
"Cuando se juegan en la pareja, no existe problema si se asumen como juegos. Debemos, en cambio, lamentar si esos juegos se tornan reales y culminan en violencia, daño y muerte", sostuvo Boschi, psicóloga, sexóloga y presidenta de la fundación que lleva su nombre, dedicada a familia, sexualidad y educación.
El hecho de que la trilogía, y su correlato cinematográfico, hayan tenido tanta repercusión es un dato más que llamativo, ya que posiciona al sadomasoquismo como disparador y sustento de una relación amorosa.
"La trama reafirma la dominación viril y, lejos de ser un avance por la igualdad de géneros, es un retroceso lastimoso que algunas mujeres disfruten con la sumisión como si fuera su liberación", dijo Díaz.
La filósofa agregó: "Lo alarmante en el libro es el triste papel en que, otra vez, es relegada la figura de la mujer. Es cierto que sí hay mujeres que gozan siendo sometidas y hay que respetar su elección. Pero es lamentable que no adviertan que están siendo funcionales a la violencia de género".

Deuda pendiente

Para Boschi, en tanto, "la emancipación femenina sigue dando examen, aún cuando en la mayor parte del mundo las mujeres podemos estudiar, trabajar remuneradamente y gozar de nuestra sexualidad...".

Preocupante

En nuestro país, en 2015 hubo 3.746 violaciones denunciadas y 235 femicidios, 9 más que en 2014, según la estadística nacional de delitos. El 58% de los homicidas fueron parejas o exparejas de las víctimas, mientras que otro 12% familiares. O sea, 7 de cada 10 mujeres fueron asesinadas por personas de su círculo íntimo.

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