Hace 15 días, los pobladores del Luracatao, encontraron un cóndor con heridas de bala y con el cuerpo intoxicado por el plomo, en el paraje La Puerta de los Valles Calchaquíes, ubicado a 40 kilómetros de Seclantás, a 2.700 metros de altura.
Inmediatamente, comenzaron con el operativo para que el ave llegue al zoológico de Buenos Aires, donde fundación Vida Silvestre recupera a los cóndores hallados en todos los puntos altos del país, para luego devolverlos a su hábitat.
El cóndor ya está en buen estado, recuperando el hábito de vuelo. Cuando se encuentre en plenitud, volverá en el avión de Aerolíneas Argentinas que tiene un plan de responsabilidad social donde garantizan a las fundaciones el traslado de animales para su recuperación.
Allí se repetirá la ceremonia de liberación que se vivió por última vez en Salta en 2014, cuando una hembra y un macho volvieron a volar por las altas cumbres locales.
En Río Negro, cuatro ejemplares pichones de cóndor andino fueron liberados en la Condorera más importante de Sudamérica, ubicada en Sierra Pailemán, como parte de tareas de conservación, rescate y liberación de esta especie. Fueron liberados de manera definitiva en dos ceremonias oficiadas por las comunidades tehuelche y mapuche acompañados por representantes incas y de diversas culturas, como símbolo de la armonía entre los hombres, la naturaleza y la diversidad de especies.

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