Sebastián Barrios tiene 35 años, es técnico químico y hasta 2013, antes de asumir como secretario gremial del Sindicato de trabajadores petroleros privados de Salta y Jujuy, se desempeñaba como operario en el complejo y destilería Campo Durán de Refinor.
En septiembre pasado lanzó su candidatura para las elecciones como secretario general del gremio que nuclea a unos 1.200 trabajadores de esta industria. Barrios considera que el sindicato "merece renovar su dirigencia, experimentar otra forma de hacer política gremial, relacionarse de otra manera con otros sectores de la sociedad, tomar una postura más firme en algunos temas como los que afectan en forma directa a la fuente de trabajo e incluir a muchos trabajadores de esta industria que, aunque trabajan en áreas hidrocarburíferas, se rigen por convenios colectivos que contemplan sueldos y beneficios inferiores", explica.

¿Cómo surgió esta idea de lanzar una lista propia?
Presentamos esta propuesta porque consideramos que una entidad como la nuestra no puede seguir liderada por gente que está desde hace 20 años. Creemos que hay formas diferentes de hacer política gremial, pero para eso se requiere renovar la dirigencia. El trabajador petrolero carga con el estigma de haber venido a posteriori de la privatización de empresas como YPF, que causó un golpe muy fuerte en toda la región. Mucha gente, y a pesar del paso del tiempo, nos mira con poca simpatía porque nos endilgan que no nos bajamos de la 4x4. Es por eso que tenemos que brindarnos más al resto de la sociedad con acciones concretas. El viernes de la semana anterior organizamos una gran cena solidaria en Aguaray para recaudar fondos para una escuela de esa localidad donde se hizo el evento, porque una de nuestras propuestas más fuertes es el compromiso social, el mismo que la comunidad le exige a las empresas de la región.
¿Hay similitudes en la lucha que lleva adelante el sindicato norteño con otros del resto del país?
En el sur del país 32 equipos de perforación suspendieron su actividad, afectando a 1.800 trabajadores, pero ni uno quedó despedido sino en stand by por la lucha que emprendieron los sindicatos. Acá, en el norte, se suspenden dos equipos de perforación que no representan ni 100 personas y todos quedan despedidos. Las operadoras de áreas son las mismas en Golfo San Jorge, la cuenca Austral y en Salta y Jujuy. Eso significa que lo que falla es la representación gremial. La región y la industria no pueden soportar un solo despido.

¿Cuál es la actitud que adoptan los funcionarios provinciales y de la zona?
En Salta son todos parches. El Gobierno provincial, las administraciones municipales, los legisladores junto al sindicato en forma mancomunada debemos negociar en los mejores términos con la Nación y los consorcios para que haya más inversiones para hacer del gas y del petróleo una industria sostenible en el tiempo. Tenemos que reunirnos con la dirigencia política regional, pero no esperar que lleguen los telegramas de despidos a los trabajadores para reaccionar. Hay muchos trabajadores dentro de los yacimientos que están bajo otros convenios colectivos de trabajo que no tienen los mismos beneficios que los petroleros; algo similar sucede con los operarios de la planta de tratamiento de gas Piquirenda de Pan American, algo que no tiene ninguna lógica.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...