En las últimas horas la Gendarmería Nacional secuestró en la jurisdicción de Orán casi 2.000 kilos de hojas de coca, perfectamente enfardadas y con supuesto destino la ciudad autónoma de Buenos Aires.
Los operativos exitosos realizados por la fuerza nacional se ubicaron sobre una de las riberas del río Bermejo, en las afueras de la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán y sobre la ruta 50, en el mismo departamento salteño, pero en cercanías del municipio de Hipólito Yrigoyen.
Fuentes de norte salteño aseguraron que en la noche del domingo Gendarmería Nacional logró dar con un gran cargamento de hojas de coca y otros mercancías ilegales de contrabando sobre la ruta 50 en el acceso a la localidad de Hipólito Yrigoyen. Allí se secuestraron más de ocho millones de pesos en hojas de coca enfardadas, además de valores en letras de cambio, calzado y ropa de vestir de contrabando.
El exitoso procedimiento se llevó a cabo durante un operativo del escuadrón 20, Orán, efectuado sobre ruta nacional 50. En el puesto de control vehicular se detuvo la marcha de un camión de carga que supuestamente estaba ya siendo investigado y se procedió a la requisa del mismo.
Al destapar el acoplado del transporte los efectivos federales encontraron más de 700 kilos de hojas de coca enfardadas y varios bultos de ropa y calzado.
Llamativamente se secuestraron cheques por sumas elevadas que el conductor del camión no supo justificar su procedencia.
La suma incautada, la mercancía y los valores superaron con creces los 8,2 millones de pesos, una millonaria carga para el porte del camión.
El Juzgado Federal de Orán dispuso la detención del conductor del camión, oriundo de la ciudad de Orán, y la remisión del secuestro a la sede del Escuadrón 20.
Otro decomiso
Apenas transcurrieron 24 horas de secuestro sobre ruta 50 que traficantes del vecino país intentaron ingresar a través de las aguas del río Bermejo una carga de hojas de coca superior a los 1.000 kilos.
Personal de la fuerza federal detectó movimientos en varios vehículos en la zona ribereña cuando a la madrugada los traficantes ingresaron al país una jangada de fardos de coca.
La mercancía fue guiada por un baquiano del río a través de las aguas hasta donde se encuentran los vehículos que la llevan hacia la ciudad de Orán.
El procedimiento logró incautar parte del cargamento que se estimó en 1.000 kilos.
La coca ya había llegado a la orilla y se estaba estibando cuando se presentó gendarmería en medio de la espesura del monte ribereño.
Ante la presencia de la fuerza de seguridad, los traficantes se dieron a la fuga.
Una fuente consultada por este medio aseguró ayer que normalmente los secuestro de hojas de coca son mínimos en las rutas. Pero los grandes cargamentos crecieron en los últimos tiempos y suponen que tienen como destino otros centros urbanos del país, donde no se la utiliza para el consumo como en las ciudades del norte argentino, donde masticar coca es muy común entre la población.

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Sección Editorial

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