El presidente ruso, Vladimir Putin, "aprobó probablemente" el asesinato con polonio del exespía ruso Alexander Litvinenko en 2006 en Londres, afirma una investigación judicial británica publicada ayer, que desató una tormenta entre Londres y Moscú.
Litvinenko murió en 2006 a los 43 años, envenenado con una sustancia radioactiva -polonio- puesta en su té en un hotel de Londres por dos agentes rusos y tuvo que ser enterrado en un ataúd de plomo para evitar fugas radiactivas.
El informe británico afirma: "La operación del FSB (servicios de inteligencia rusos) para matar a Litvinenko fue probablemente aprobada por (Nikolai) Patrushev (director del FSB en la época) y también por el presidente Putin".

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora