El 14 de enero del 2016 quedará grabado en la memoria de todos los que participaron de la misa oficiada por monseñor Mario Antonio Cargnello y del homenaje que Gendarmería Nacional hizo a los 43 gendarmes fallecidos trágicamente el 15 de diciembre del 2015.
Fue una tarde donde se mezclaron diversas sensaciones, emoción, tristeza y congoja, puesto que al llegar al puente carretero del paraje de Balboa, ubicado en el km 956 de ruta nacional 34.
A solo 16 kilómetros al este de la ciudad de Rosario de la Frontera, uno se encuentra con los restos del colectivo donde viajaban las víctimas y que cayó al vacío con sus ocupantes.
Hasta allí bajo monseñor Cargnello, junto al párroco de Rosario de la Frontera, Víctor Yurquina, y sacerdotes de la zona, para rezar por las víctimas y pedir por sus almas.
Minutos más tarde, cerca de las 18.30, se realizó la santa misa a la vera de la ruta, donde se improvisó un altar debajo de un gacebo que Cultura instaló para atenuar el calor. Mientras tanto, todos los feligreses se ubicaron sobre unas 200 sillas que se dispusieron para la gente. Por su parte, la Policía Vial y la Dirección de Transito realizaron un importante operativo sobre la ruta, para seguridad de los feligreses que llegaron al kilometro 956 para rezar por los gendarmes fallecidos.
Entre los presentes se destacaba la presencia de los intendentes de Rosario de la Frontera, Gustavo Solís, y de El Potrero, Carlos Mur Reinaga, legisladores provinciales, concejales, personal de Bomberos Voluntarios, del SAMEC, del hospital Melchora de Cornejo, instituciones intermedias, agrupaciones gauchas, comunidad y las autoridades de Gendarmería Nacional de la zona norte del país y los propios camaradas de los gendarmes fallecidos.
Durante la homilía, Cargnello, manifestó que "ellos murieron en cumplimiento de su deber, son argentinos que dieron su vida por esta patria y Gendarmería representa, entre las instituciones de servicio de seguridad, como ninguna otra, la Argentina profunda con gente del interior en su mayoría".
Asimismo, agregó que "el 14 de diciembre del 2015 tiene que ser un recuerdo que saque de nosotros lo mejor, que dejemos hablar a los muchachos que nos invitan a decir si su vida valió la pena, porque nosotros somos capaces de seguir adelante sirviendo desde nosotros mismos a la Argentina".
Cabe recordar que las 43 víctimas formaban parte de un contingente de 150 gendarmes que viajaban en tres colectivos, provenientes de Santiago del Estero hacia Jujuy. Por pedido del nuevo gobernador, el radical Gerardo Morales, iban a reforzar la seguridad para evitar posibles desmanes y saqueos.
Los gendarmes que murieron viajaban en el ómnibus que encabezaba la caravana, que, de acuerdo con los peritajes, sufrió el reventón del neumático delantero derecho. Esto hizo que el chofer perdiera el control y que se desatara la tragedia, la mayor en la historia de la Gendarmería. Luego Cargnello bendijo una ofrenda floral que llevó Gendarmería Nacional y hubo palabras emotivas para los camaradas fallecidos.

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