En la Puna, los runas de las montañas tienen las percepciones de la vida y de la muerte muy diferentes a lo que se experimenta en las ciudades.
El hombre andino sabe que las "almas nuevas" tienen una noche en donde saldrán de donde están y llegarán hasta la casa en donde vivían, se sentarán a la mesa de su hogar y comerán la comida de siempre junto a toda su familia.
Eso sucederá esta noche, en la jornada que recuerda a los Santos Difuntos.
En el caso particular de San Antonio de los Cobres las familias ya tienen todo listo para hoy.
Los hombres amasaron el pan, las mujeres armaron las coronas coloridas de flores de papel crepé y los hornos humean las ya verdes tolas encendidas en donde se cocinarán los corderos, los chivos y las llamas que comían, como siempre, los familiares difuntos de las familias puneñas.
"Mi esposo Héctor es un alma nueva porque falleció el pasado 14 de febrero; es decir que no pasó un año todavía. Esas son las almas nuevas. Entonces rezamos durante todo este día para que su almita se vaya en paz y descanse junto a Dios", dijo Ricarda Tolaba.
En su casita de adobe, de barrio El Carmen, la mujer invitó a El Tribuno a pasar para ver los preparativos y para compartir los sentires de una familia puneña respecto de dos jornadas muy especiales.
Ollas con mote y habas, quesos, carnes colgadas en la sombra, los niños jugando y harina amasada en una habitación seca son imágenes que impactan desde un primer momento.
"Yo no puedo cantar porque estoy de duelo. Dura un año, luego sí puedo cantar en coplas mi dolor de haber perdido a mi esposo", explicó Ricarda.
Durante todo el día de hoy rezarán la novena y compartirán la mesa todos. En más de una ocasión explotarán las coplas movidas por la chicha y el alcohol; en otras la inspiración vendrá para recordar a la muerte.
La muerte está muy presente. Nadie la cuestiona ni realiza un razonamiento filosófico sobre ella. La invitan a su mesa y comparten junto a sus almitas. De sus familiares difuntos hablan en un tiempo verbal presente. Son dos días en los que los pretéritos dejan de ser necesarios.
"El mote es bueno para las almas, las fortalece junto a las oraciones que nosotros vamos a rezar", comentó el hijo de Ricarda, Félix Sulca.
El hombre comandó un batallón de changos que amasaron el pan con diferentes formas para luego ser horneado y ofrecido al familiar difunto. Si bien había panes con formas de vacas, de gallinas y ovejas se destacaba un pan con forma de escalera.
"Es para que el muertito tenga más fácil el camino a nuestra tierra. Para que baje más fácil", dijo Félix.
A veces llega un vecino y ayuda en la preparación de los alimentos. Todo se altera cuando llega una comadrona a la que todos llaman la "rezadora".
Ella es la que comanda los rezos de las novenas, los tipos de oraciones y el orden de ellos. Es como una profesional que los años de experiencia le dieron el título oficial; son muy buscadas en la comunidad.
Más tarde, cuando entre la noche, se servirán todos los manjares y se sentarán todos en la mesa donde siempre compartieron. En esa cena estará presente el difunto y será un momento no de miedo sino de respeto, de duelo.
Ya lo había dicho Rafaela, la esposa de Severo Báez: "Se escucha durante toda la noche un murmullo; esas son las almas que vienen esta noche".
Mañana seguirán las rezos con todos los integrantes de la familias, con los vecinos y con las rezadoras coordinando las acciones oratorias.
Luego del mediodía irán todos a los cementerios en donde le entregarán las flores a sus tumbas. Para las almas nuevas habrá colores más oscuros. Para los que tienen entre 2 y 5 años de muertos colores más alegres y para los "muertos viejos" colores más claros. "Las almas viejitas son las que más necesitan luz", dijo una deuda. Por eso es fácil distinguir la data del fallecido. En el campo santo se hará el "despache" para que el alma vuelva al lugar de donde vino.
Cuando regresen a las casas comenzarán los contrapuntos de copla, se tomará toda la chicha y se disfrutará el haber cumplido con el santo difunto.

Una política de Estado

“Acá vinieron a pedirnos los dos días (1 y 2 de noviembre) de asueto. No puede ser tantos días, así que consensuamos declarar solo para el 2 el asueto para que cada familia cumpla con sus muertos”, declaró el intendente de San Antonio de los Cobres, Leopoldo Salva.
Lo concreto es que siempre hubo una sana intensión del municipio de acompañar los rituales que tienen una ancestralidad inentendible para muchos. Se puede decir que se los fomenta. Los festejos del Carnaval, el mes de la Pachamama y también el Día de los Santos Difuntos son sagrados para la comuna andina.
“Nosotros sabemos la importancia que tienen para los más viejos. Quizás los más chicos los estaban olvidando, pero a partir de una asueto, la asistencia con cosas que necesitan y la presencia de las diferentes autoridades municipales fomentamos estos rituales que forman parte de nuestra identidad como puneños”, dijo la secretaria de Turismo, Azucena Salva.
La funcionaria sabe de la apertura de las familias andinas hacia los visitantes y es por eso que quedó la invitación abierta para los que quieran llegarse hasta San Antonio y disfrutar de un ritual auténtico, fuera de todo acontecimiento extranjero.

La Provincia no declara el asueto

Todas de asueto, menos en la provincia de Salta. Los gobiernos de varias provincias del noroeste decidieron declarar el asueto administrativo mañana (2 de noviembre) para conmemorar el Día de los Fieles Difuntos, una celebración de gran arraigo en esa región del país.
Los asuetos fueron decretados en Jujuy, Santiago del Estero y Tucumán y regirá en algunos casos solo para la administración pública y en otros contará con feriado escolar.




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Sección Editorial

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Alba López
Alba López · Hace 1 mes

La provincia no declara asueto? será que deben tener el pecho frío para pasar por alto las tradiciones ancestrales y que no hacen daño a nadie, sino al contrario nos recuerdan de donde venimos. Que pena!! para otros feriados "puentes" si hay tiempo para firmar la resolución.